La Resurrección como testimonio de la Verdad
Por Roquel Iván Cárdenas
Los seres humanos hoy igual que ayer nos preguntamos: ¿qué es la Verdad? En medio del mar de la vida muchas veces navegamos sin rumbo fijo, guiado por opiniones propias o ajenas.
No contamos con una carta de navegación que nos indique en medio del océano a dónde dirigirnos. Como sabemos en medio del océano solo se ve el mar y el horizonte que parece que toca el cielo.
En esa circunstancia nuestros sentidos nos ayudan muy poco y tenemos que buscar una guía que nos muestre el camino en medio del azul profundo del océano. Así mismo, en medio del mar de la vida, en medio de corrientes de opinión, es muy fácil perderse sin una guía. ¿A dónde acudir? ¿Qué guía buscar? La respuesta la encontramos durante su Pasión ante el interrogatorio de Pilatos cuando Jesús le responde: “… Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz”.
En la Resurrección Jesús confirma sus palabras, por ello creer en la Resurrección es vivir bajo la guía del Evangelio con independencia de mis propios gustos. En ocasiones pensamos que el elemento de discernimiento para lo que es bueno o para la verdad es la sensación que tengo.
Si me siento bien entonces esto es bueno y correcto, pero si me siento mal no lo es. Lo cierto es que con independencia de mis sentimientos la verdad es una, Jesucristo. Se trata de saber que si no nos guía Dios nos guía el diablo padre de toda mentira. Decidamos de una vez por todas ¿A quién queremos seguir?
