Opinión - 21/7/16 - 12:00 AM

Maestros

Por: Por: Alfonso Zamora Periodista -

Recientemente, abandonaron este plano existencial los apreciados colegas Agustín Jurado y Carlos Núñez, el primero dedicado al periodismo popular y el segundo, un rebelde permanente.

Jurado fue comunicador cuando no existía la tecnología que hoy ayuda en la redacción y corrección de textos, por lo que el dominio de las reglas del idioma era un requisito indispensable para la profesión.

Según contó Guillermo Valdés, Jurado era considerado el más rápido de todos los redactores y logró con facilidad adaptarse a la época de las computadoras.

Será recordado por ser el autor de los famosos Barrios de Trifulca, sección que por más de 20 años atrajo la atención de los lectores por los sucesos y los personajes que se presentaban, casi siempre vecinos de lo que él llamó “el patio limoso”.

Por su parte, el legendario compañero Carlos Núñez fue líder de la gesta estudiantil de 1958, que reclamaba más atención del Gobierno ante las necesidades de los planteles.

Igualmente, participó en las jornadas por la recuperación de la antigua Zona del Canal, en luchas gremiales y defensa del medioambiente, lo que lo llevó a la cárcel tal como ocurrió muchas veces en su vida en la que también sufrió el exilio.

Núñez, quien ejerció el periodismo escrito y digital, fue un gran comunicador, que siempre abogó por las causas de los más necesitados y la solidaridad internacional.

Fue un rebelde que nunca claudicó y hasta el final de su vida permaneció luchando por las reivindicaciones del pueblo panameño.

Carlos y Agustín fueron dos valiosos ejemplos de comunicadores, porque formaron parte de una historia que debe ser conocida por las nuevas generaciones.