Opinión - 05/5/16 - 12:00 AM
Malaria desatada
El 5 de mayo de 2004, Panamá amaneció con unos 1,500 casos de malaria y atravesaba una falta de medicamentos y químicos para controlar la enfermedad. Había preocupación en las zonas de difícil acceso afectadas por la enfermedad transmitida por el mosquito anofeles. El entonces ministro de Salud, Fernando Gracia, reconoció el problema y explicó que se habían rebasado las expectativas del presupuesto previsto en ese renglón, por lo que el ministerio había tenido que hacer compras adicionales y hasta pedir prestado al Ministerio de Salud de México, un lote de medicamentos que se había estado utilizando.
