Mamotreto e ilegalidad
La detención preventiva ordenada por la Procuraduría, encabezada por Kenia Porcell, contra dos exdirectores del Consejo de Seguridad en la pasada administración está preñada de ilegalidad y abuso.
Es así porque el delito por el cual se está investigando a Pérez y a Garuz tiene pena mínima de dos años de prisión, según el artículo 167 del código penal vigente.
Es conocido también que nuestra normativa penal habla de que la detención preventiva solo se aplicará a los delitos que tengan pena mínima de cuatro años, que no es evidentemente el caso que nos ocupa.
Frente a todo este “show” mediático-judicial, lo que está en discusión es si las autoridades investigativas están actuando apegadas a la ley, al derecho y en última instancia a la moral.
Evidentemente, no es así, ya que Varela está actuando como un hábil tira la piedra y esconde la mano en esta trama circense. Veamos.
Varela criticó a Martinelli porque dijo que la anterior procuradora era funcionaria de la Presidencia y que solo respondería al entonces presidente, ahora resulta que Varela designa a Kenia Porcel, quien fue subjefa del Consejo de Seguridad en la Presidencia y por lo tanto su subalterna.
A Porcell le tocará ahora investigar a funcionarios y exfuncionarios del organismo del cual ella formó parte, lo que constituye un abierto conflicto de interés y una causal de impedimento, ya que vicia y desnaturaliza la investigación.
De suyo se desprende que toda esta investigación no es más que un mamotreto con fines politiqueros y de persecución a opositores.
Mientras esto sucede, la economía sigue estancada, los inversionistas están temerosos de invertir sus caudales en el país por el tema de la inseguridad jurídica, los operadores del metrobús amenazando con huelga y la canasta básica volando.
Así no se construye un país ni se fortalecen las instituciones democráticas.
Que investiguen al que sea, pero fundaméntenlo en la ley y la constitución, no en los caprichos de aspirantes a dictadorzuelos de opereta.
