Mulino: ¡Aquí se exonera los de la Taquilla o el Teletón!
José Raúl Mulino -en el Día de la Amistad- reconoce que transitoriamente lo han matado en vida mientras los confesos, beneficiarios, testaferros, socios y cómplices de la corrupción también selectiva tienen en sus casas sus murallas o dentro de nuestras fronteras sus patios. O peor aún, cumplieron con la Taquilla o con el Teletón. Y a los otros, los de ahora, los transparentes e impolutos, cargadores de santos y donantes de iglesias, se les exonera de un "periodicazo" o con el silencio que grita de su periódico amigo. Y a los más pendejos nos preguntan, ¿dónde está Dios?
Mulino cumple ya 112 días detenido y como cada cierto tiempo escribe cartas para denunciar lo que considera un arresto ilegal. He aquí el texto:
“La hora de patio la utilizo para caminar y escuchar buena música, dependiendo del humor del día, que varía a causa de muchas cosas y hechos. A raíz de un mensaje que ayer puso en mi nombre Monique, me dejó ver cuando me visitó, algunas reacciones de seguidores invocando dejar rencores y odios atrás por no ser positivo, habida cuenta la misión que sigue después de esta infamia. No los tengo, pero no olvido. Es mi derecho. Escuchaba una canción recién que decía algo así como: "a veces pregunto al olvido cómo olvidar, para dejar atrás lo que fue y lo que ha sido...". Acepto. Es muy duro, pero es de grandes no perseguir ni recordar enanos.
Si algo creo que ha distinguido mi vida es ser amigo leal de mis amigos. Siempre doy la milla extra, si hay que darla. Sea para ganar o para perder, sea en negocios o en política, siempre voy hasta el final, aunque ello conlleve derrotas de cualquier tipo, y no me refiero a las económicas. Decepciones, muchas. No peleo por plata, ya que el producto de ello es maldito. Considero la amistad como única e indivisible. O se es, o no se es amigo. No hay medias tintas y saber valorar la misma es tarea continua, casi que diaria. Amistad y negocio, en mi libro casi siempre se contraponen. Pocos amigos salen a relucir en los negocios. Por ello, es más gratificante uno de mis largos almuerzos que compartir una junta directiva.
He dedicado muchos escritos a explicar lo que ha significado esta patraña política en mi contra, la cual lejos de callarme o humillarme - y a diario lo tratan - me ha fortalecido de muchas maneras. Entré a la cárcel con un número de amigos, de escuela, de trabajo, de negocios, de política, de tragos, etc. Sin embargo, haciendo un balance, he reducido la lista grandemente y aumentado la de conocidos. Igual, he ganado aquí, preso, otros amigos que se mantendrán como hermandad indisoluble, espero, porque hemos vivido de todo y compartido cargas, alegrías breves, tristezas largas, decepciones muchas y comprensión respecto de la bufonada que resulta nuestro sistema de "justicia", no solo por selectiva -creo que no hay dudas ya-, sino por lo corrupta y extorsionadora.
Leí hoy un mensaje de Freud que dice que " la civilización comienza cuando una persona furiosa elige una palabra en lugar de una roca". Sin ser un seguidor suyo, Freud no deja de sorprenderme. Las tertulias del Loop Auténtico en su nombre han sido pocas pero nutridas en todos sus aspectos. Y es así. A pesar de mi carácter, el cual ya han elevado a la categoría de delito, desahogo en palabras lo que quizás en persona podría no tener un final feliz. Trato de plasmar en ellas el mensaje, a veces sencillo, a veces complejo, de lo que siento; y aunque sean rosas o dardos envenenados, tienen la virtud de llegar a sus destinatarios dentro del más absoluto de los anonimatos.
En un día como hoy, de suyo importante por lo que la amistad debe significar, en un lugar como este, resalta aún más. Transitoriamente nos han matado en vida y lo peor es que la vemos pasar por delante, si, la muerte, en vida, trastocando todas nuestras existencias, pero llenándonos de valor, aunque paradójico, al leer a diario la saña con la que nos atacan y vilipendian, mientras los confesos, beneficiarios, testaferros, socios y cómplices de la corrupción también selectiva tienen en sus casas sus murallas o dentro de nuestras fronteras sus patios. O peor aún, cumplieron con la Taquilla o con el Teletón. Y a los otros, los de ahora, los transparentes e impolutos, cargadores de santos y donantes de iglesias, se les exonera de un "periodicazo" o con el silencio que grita de su periódico amigo. Y a los más pendejos nos preguntan, ¿dónde está Dios?
A mis amigos, los que permanecen y permanecerán en mi lista, gran abrazo. Los quiero mucho y agradezco los mensajes de apoyo a través de los míos. A los que engrosaron la lista de "conocidos", que estén bien. Y a los que quedaron en las páginas que si he pasado, buen viaje mi gente, buen viaje....!, recordando al inmortal Cheo en Los Entierros de mi Gente Pobre.
Cada día mío aquí, es uno menos de todos ellos allá”.
