Opinión - 05/7/14 - 12:37 AM

¡No hay!

E l Decreto 165 del 1 de julio de 2014, que regula el costo de 22 productos de la canasta básica familiar y se supone representa un

Carlos Christian Sánchez

E l Decreto 165 del 1 de julio de 2014, que regula el costo de 22 productos de la canasta básica familiar y se supone representa un ahorro de 58 dólares, aún no ha comenzado de digerirse entre los panameños y no tardó en generar suspicacias en el sector económico. Los pequeños comerciantes, en su mayoría asiáticos, advierten que desde el próximo lunes 7 de julio, dejarán de vender algunos alimentos porque no les será rentable.

Cual guardia pretoriana, la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) iniciará el recorrido por todas las abarroterías y demás establecimientos de ventas de productos para verificar si se cumple con la medida. Cualquiera que no acate semejante normativa, se le castigará con hasta 10,000 dólares. Es decir, corren el riesgo de perder el negocio si no pagan la multa.

Sabiamente, el Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) y la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP) han exigido a las nuevas autoridades, lideradas por Juan Carlos Varela, que explique las repercusiones de la ‘congelación de precios’ y sus efectos en la economía nacional. Sobre todo, el artículo número dos del Decreto 165, que permite a los comercios definir a cuáles productos se les aplicará la reducción del costo a la tabla establecida. En tanto, otros no serán considerados.

Los pequeños comerciantes, dueños de tiendas, no tardarán en decirles a los clientes: ‘NO HAY’. Que aquí no se vende ese queso que se regula o la carne de res 'congelada'. O que el pollo entero lo venderá de otra forma. Esto obligará a los clientes a dirigirse a los supermercados o las ferias libres, si es que Varela no suspende las jumboferias por cuestiones del revanchismo politiquero.

Los economistas recalcan que el fenómeno de congelación de precios en la canasta básica familiar generará desabastecimiento de productos agrícolas y escasez en los anaqueles. También los consumidores preguntan al gobierno varelista por qué no incluyó el aceite de primera en la lista. Ya dicen que es para favorecer a su aliado político y emporio comercial.

Como consumidores, mantengamos vigilancia en esta medida, que ojalá no sea una improvisación que luego acarreará consecuencias terribles al desarrollo socioeconómico.

Larga vida y prosperidad para todos. Saludos, amigas y amigos…