Opinión - 14/8/16 - 12:00 AM

No hay que perder el bosque por estar viendo el árbol

Por: Luis Eduardo Camacho Político -

El Gobierno presentará dentro de poco al Gobierno estadounidense la absurda e ilegal solicitud de extradición de Ricardo Martinelli Berrocal.

Varela sabe que no hay probabilidades de que esa solicitud prospere, pero intenta como ha intentado sin éxito desde hace dos años, que la persecución contra Ricardo Martinelli Berrocal, contra CD y sus líderes, sea un elemento de distracción frente a la corrupción y la cada día más evidente falta de voluntad de solucionar los graves problemas que afectan a los panameños; por la manifiesta incapacidad e ineptitud de quienes integran este gobierno.

Alma Cortés no ha cometido delito alguno y Varela lo sabe.

La detención arbitraria e ilegal de Alma Cortés y el trato inhumano y denigrante que se le ha dado; tiene como objeto intentar separarla de la coordinación del equipo que asiste legalmente a Ricardo Martinelli.

No es un secreto que desde que Ricardo Martinelli la encargó políticamente de la presidencia del único partido opositor; Alma logró conectar la lucha que hacían las bases del CD en las calles con la dirigencia formal del colectivo, y logró reactivarlo institucionalmente.

Varela es consciente de que la aceptación de su gobierno cae cada día y que contrario a sus pretensiones; el respaldo a Ricardo Martinelli y a Cambio Democrático crece cada día.

El discurso en el que el presidente Varela nos advertía lo que horas después le ocurriría a Alma Cortés y llamaba ñañecos a todos sus críticos es una clara muestra de su desesperación y de ñañequería política.

Dos cosas quedaron en evidencia:

1. Detener a Alma Cortés era una decisión tomada.

2. Que el único ñañeco que tenemos en Panamá ocupa la Presidencia de la República.

Alma Cortés es víctima del odio y de la desesperación de un presidente ajeno a las prioridades del pueblo. Ella es solo un obstáculo que desean remover para tratar de ejecutar su venganza contra Ricardo Martinelli e intentar acallar a Cambio Democrático; pensando absurdamente que podrán silenciar a un pueblo que no aguanta más.

En conclusión, exijamos la inmediata libertad de Alma Cortés; conscientes de que está injusta e ilegalmente detenida.

No hay que perder el bosque por estar viendo el árbol.