Nuevo rector
El sorpresivo triunfo de Eduardo Flores en las elecciones para escoger al nuevo rector de la Universidad de Panamá nos demuestra que en los comicios del 2019 podría darse una sorpresa.
El que veía las elecciones universitarias, desde fuera del campus, daba por sentado que los herederos del sistema que manejó por dos décadas el centro universitario reemplazarían al rector saliente.
Pero no fue así; el margen de la victoria de Flores fue amplio, lo que demuestra que la juventud rechaza la perpetuidad en el poder.
Desde su primer rector, Octavio Méndez Pereira, hasta el último antes del golpe de Estado, Bernardo Lombardo, la primera casa de estudios jugó un papel histórico en la lucha por la soberanía nacional.
Tras el golpe militar, la universidad tuvo rectores que estuvieron al servicio de los lineamientos de los uniformados, lo que suprimió las libertades, pieza clave en la educación.
Luego del retorno democrático se siguió colocando personas ligadas al régimen existente, siendo ya hora de que llegara una figura que surgiera del propio entorno universitario y del sistema de enseñanza.
Ahora, Flores está obligado a dar a conocer la verdadera universidad y facilitar el curso de las investigaciones que se siguen, así como generar el ambiente para que la universidad tenga mayor participación en el acontecer nacional.
Recordemos que en la UP nacieron movimientos a finales de la década de los 50, como la siembra de banderas, que abonaría el terreno para la gesta patriótica del 9 de Enero de 1964.
El mensaje que deja la elección del nuevo jefe de la Colina es que no será tan fácil el descifrar el voto electoral.
