Ojo con el Idaan
La posibilidad de que se aumenten las tarifas del servicio de suministro de agua que cobra a los usuarios el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) se torna inmoral y escandalosa, habida cuenta de que el servicio que ofrecen es pésimo.
Esto lo decimos con tristeza porque el mal servicio repercute directamente en los sectores pobres de Panamá, quienes no tienen acceso al preciado líquido o es muy limitado.
Es una realidad que el problema por el que atraviesa el Idaan es de vieja data, sin embargo, le toca al gobierno de turno buscar soluciones, pero desde ya decimos que un aumento en la tarifa no es la solución.
La escandalosa medida, aparte de que no resolvería el problema, lo que fomentará es que la gente se tire a las calles a protestar.
Una medida urgente que debe tomar el Gobierno es dotar al Idaan de más recursos económicos; nombrar más personal técnico y de campo para disminuir las fugas; darles insumos; estructurar un eficiente sistema de recuperación de la cartera morosa e, igualmente, dar incentivo a los que pagan al día sus cuentas.
Cuando se logren estos objetivos, entonces se puede hablar de aumento y eso con mucho cuidado y bien sustentado.
Lo sospechoso de todo el tema del aumento es que durante muchos años, el Idaan ha sido una suerte de “cenicienta gubernamental”, a la que no se atiende ni protege, cuando lo cierto es que es una institución estratégica para la sociedad panameña.
¿O será que hay una agenda oculta?, se han denunciado intenciones de privatizar la institución, no queremos pensar que es así, que el abandono en que se encuentra el Idaan es para justificar esa insana medida. El pueblo no lo permitirá.
