Opinión - 04/4/16 - 12:00 AM

Oncológico

Por: -

No se puede hablar de la lucha contra el terrible flagelo del cáncer sin mencionar los 76 años de fundación de la institución pública dedicada al diagnóstico, tratamiento y cuidados paliativos de quienes padecen la temible enfermedad.

En 1936, bajo la administración del presidente Juan Demóstenes Arosemena, se fundó el Instituto Radiológico Nacional, dedicado al tratamiento del cáncer; en 1940, en la avenida Justo Arosemena, se inauguraron las nuevas instalaciones del Instituto Radiológico Nacional, con 40 camas, el cual era una dependencia del Hospital Santo Tomás.

En 1965, el Instituto Radiológico Nacional fue declarado Centro Cancerológico Juan Demóstenes Arosemena, en reconocimiento a su labor.

No fue sino hasta junio de 1984, bajo la administración del presidente Jorge Illueca, que se crea, mediante la Ley 11, el Instituto Oncológico Nacional Doctor Juan Demóstenes Arosemena, bajo la dirección de la doctora Rosa María Crespo de Britton.

Empero, en pleno siglo XXI, las instalaciones del Oncológico, ahora ubicadas en el antiguo hospital Gorgas, se han quedado pequeñas para la gran cantidad de pacientes que requieren estos servicios, por lo que urge que el Gobierno inicie la construcción de unas modernas y más amplias, ya que anualmente se incrementan los casos de cáncer en el país.

El gobierno de Juan Carlos Varela canceló el año pasado el contrato con un consorcio español para la construcción de una nueva sede para el Oncológico, lo que sin duda constituye un golpe para quienes sufren esa enfermedad, ya que sus posibilidades de tener tratamiento de calidad se reducen por el hacinamiento en sus actuales estructuras.

Hay que retomar urgentemente el tema de las nuevas instalaciones para el tratamiento del cáncer, que se está convirtiendo en un flagelo nacional.