Padres e hijos fracasados
¿ Cómo te fue en la escuela? ¿Qué te dejaron de tareas? Pregunta una madre, o unos padres interesados realmente en la formación de su hijo. Consciente de que la inversión que realiza el Estado y la oportunidad que se le brinda a su acudido, hay que aprovecharla para un futuro mejor. Saben que la educación es el medio para salir de la oscuridad y alcanzar el éxito. Pero ese objetivo se alcanza cuando el hogar se integra y toman consciencia del rol que tienen en la educación de los hijos; responsabilidad que no solo recae en los educadores, el hogar es la primera escuela del estudiante.
Ha culminado el periodo escolar y con ello, los resultados sobre el aprovechamiento de los estudiantes. Se reportan unos 40,000 reprobados, cifra que le cuesta al Estado unos 250,000 dólares. Ese dato corresponde a la educación oficial, que según las autoridades, es una cifra que se mantiene similar al año anterior y que no representa cambios significativos. ¿Y de cuánto será la estadística en los planteles particulares? No quiero ni imaginarme; como tampoco quisiera pensar en el sistema de reválida que lleve a un estudiante fracasado en más de tres materias a pasar el siguiente año.
Con estas cifras realmente se requiere que el padre de familia se involucre más en la formación de sus hijos; que le brinden tiempo de calidad a su acudido; que responsablemente se haga parte de la preparación académica de su prole; de seguro que para los que asistan a los centros oficiales los gastos son menores que los del sector particular. Muchos acudientes hacen grandes sacrificios para brindarles una educación de calidad a los hijos; incluso, para no afectarlos por las amenazas de huelga del sector oficial, los matriculan en escuelas particulares. Llegó el momento de tomar conciencia, aprovechen el derecho a la educación; de lo contrario, serán padres e hijos fracasados.
Me parece oportuno el inicio del programa Panamá Bilingüe, que lleva en su primera etapa, a 550 profesores a capacitarse en Inglés, en Estados Unidos e Inglaterra; es una decisión acertada, mi Panamá, el país de las oportunidades, es una nación de tránsito, que requiere el dominio de este idioma, como herramienta para la competitividad y que sean los panameños los que se desempeñen en puestos que les corresponden a los nacionales.
