Pensiones alimenticias
¿Por qué los hijos tienen que cargar con los errores y rencores de sus padres? La pregunta viene a cuento a propósito del grave problema social que constituye el no pago de la pensión alimenticia, una obligación debida a los hijos menores de edad, cuyos padres no convivan por cualquier razón.
La ley protege al menor desde el vientre materno, al obligar al presunto padre a pagar a la embarazada una pensión a favor del concebido, mas no nacido y luego del alumbramiento, a correr con su parte de los gastos de manutención.
Empero, el problema de las pensiones alimenticias es apenas la punta del iceberg de graves problemas sociales como lo son el embarazo precoz, las relaciones sexuales irresponsables y sin protección, así como los anti- valores que promueve la sociedad de masas que da primacía a las relaciones hedonistas y pasajeras que incluyen el abuso sexual, la infidelidad e irresponsabilidad.
Por ello resulta loable la iniciativa que se promueve desde la Comisión de las Mujeres, la Niñez y la Familia, de la Asamblea de Diputados, de realizar algunas reformas a la Ley 42, General de Pensiones Alimenticias, para que tanto padres como madres cumplan con sus compromisos para con sus menores hijos.
Empero, hay que tener cuidado porque “la fiebre no está en la sábana”, como dice el refrán popular, sino en una sociedad indiferente e irresponsable que solo busca satisfacciones inmediatas.
Hay que educar en el hogar, que es la primera escuela de formación del menor, para que como adulto sea una persona responsable y con valores.
Es un hecho que muchos menores que padecen el drama de pensiones impagas fueron producto de la concepción en relaciones de una noche pasajera o al calor de la lascivia, sin que los irresponsables que incurrieron en esto, midieran posteriormente las consecuencias.
Ojalá prospere el proyecto que impulsa la diputada Mariliyn Vallarino, pero lo más importante -repetimos- es educar desde la más tierna infancia, para que sean futuros madres y padres responsables.
