Opinión - 09/6/16 - 12:00 AM

Perú

Por: Por: Alfonso Zamora Periodista -

No importan los resultados de las elecciones en Perú, cuyos candidatos, Pedro Pablo Kuczynski y Keiko Fujimori, provienen de familias extranjeras, uno alemán y la otra japonesa, lo relevante es que su participación cambia el viejo sistema imperante en el país andino.

Estos dos candidatos han enterrado a los partidos tradicionales, entre ellos la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA), que en el siglo pasado inspiró la creación de otros colectivos, como Acción Democrática (AD) en Venezuela.

Las propuestas de los candidatos han cambiado la matriz ideológica de la política peruana por un discurso práctico que se identifica con las necesidades y aspiraciones del pueblo.

El fundador del APRA, Víctor Raúl Haya de la Torre, dividió su pensamiento político en cinco puntos que promovían la lucha contra el imperialismo, nacionalizando las tierras y las industrias.

De esta forma nacía en América Latina una corriente progresista que jugó un importante papel en el surgimiento de fuerzas de reivindicación nacionalista.

Las elecciones presidenciales han cerrado un ciclo doctrinal y político, basado en el tanteo y el error que comprometieron la estabilidad de la nación sudamericana.

Estos cambios y reformas son impulsados por las redes sociales que han permitido la superación de la vieja retórica y la demagogia de los políticos.

De igual manera, estas herramientas tecnológicas son utilizadas para denunciar la corrupción política y el desenfreno de los funcionarios en el ejercicio de sus acciones.

La innovación en las comunicaciones diarias, en especial, de la clase media, agobiada con las cargas fiscales, está marcando las pautas contra la corrupción política, que impera contra los valores y principios.