Opinión - 11/7/16 - 12:00 AM

¿Qué nos motiva a cada edad?

Por: Francisco Abad Jiménez Periodista -

Motivación significa “fuerza motriz”, “causa o razón que tiene eficacia o virtud para mover”, “ensayo mental preparatorio de una acción para animar o animarse para ejecutarla con interés o diligencia”. Un fenómeno complejo porque depende de la personalidad, intimidad y circunstancias de cada uno, e incluso de cada momento.

Las nuevas generaciones que llegan a la empresa se puede decir que son nativas digitales hiperconectadas, nómadas laborales, colaborativos, solidarios y que unen su perfil público y privado. Se puede decir que ya no les motivan los incentivos materiales de toda la vida del mundo empresarial. Su talento solo lo activan ellos. Buscan autonomía, crecer como personas y aprender, y solo se vuelcan en el trabajo si se las facilita.

Dentro de una década, los que hoy tienen menos de treinta años representarán el 75% de las plantillas. Entonces habrán reemplazado por completo al ejército de “babyboomers”, trabajadores incansables, competitivos, por objetivos, buscadores de una vida saludable y estancados en su carrera profesional.

Con los más jóvenes parece que llega la era de la motivación emocional, indirecta e inteligente. Con ellos descubrimos que nadie es capaz de motivar fácilmente a nadie, salvo creando entornos que ayuden a crecer como persona. Y resulta que su planteamiento es válido no solo para su generación. Vale para todas. Incluso para unir la energía y tecnología de los más jóvenes con la sabiduría y criterio de los más experimentados.

Parece que los futuros gestores de la motivación empresarial deberán mostrar un perfil más humano, emocional, inspirador, de habilidades y actitudes más femeninas que masculinas.

Según el último análisis del Foro Empresa y Sociedad, la motivación en la vida y en el trabajo crece linealmente con la edad. Una conclusión que puede sorprender, pero posiblemente sea porque la vida nos va enseñando a vivir y finalmente aprendemos a ser felices, aunque sea justo antes de marcharnos.

También destaca la importancia que tiene la familia. Una familia que ha sido clave tanto para superar los años difíciles como para afrontar el futuro en buena compañía.

La mayor motivación en el trabajo se produce cuando se consigue un entorno que les permite aportar soluciones creativas y que contribuyen al bien común, un sistema en el que cada uno puede aportar lo mejor de sí mismo participando en equipos diversos.