Opinión - 19/9/16 - 12:00 AM

Rápido

Por: Milcíades Ortiz Catedrático -

Se ha dicho que el “novedoso” Sistema Penal Acusatorio, que se inició hace poco en las provincias con mayor población, es antiguo. Como un chiste entre abogados, se señala que el famoso programa de televisión La Tremenda Corte de los años cincuenta ya lo utilizaba… Aquí se insiste en que ese sistema es rápido y fácil. Como si fuera una competencia olímpica, se enfatizó que los primeros casos atendidos se resolvieron en pocos minutos… Vale hacer algunas observaciones para que la justicia sea igual para todos y no se aprovechen de las menos reglas.

Eso de los acuerdos de pena podría ser una solución rápida en juzgar un delito. ¿Es del todo correcto para la sociedad que el delincuente no pague la totalidad de la pena por lo que hizo? ¿Será una especie de chantaje ofrecer rebajas de penas de varios años para lograr que el delincuente acepte rápido su responsabilidad? Añada que en estos acuerdos se podrá cambiar las penas de cárcel por servicio social, etc. en ciertos delitos. Antes la cárcel era una medida que buscaba darle una lección al que viole la ley. Recuerdo la frase “el crimen no paga”. Es verdad que nuestras cárceles son “escuelas del crimen” y no tienen recursos para regenerar.

Reconozco que hay delincuentes primerizos que merecen un trato adecuado por la justicia para que no continúen violando la ley. Pero hay sujetos que podrían pensar que nuestra justicia es débil y sus bellaquerías se pueden disminuir ante una justicia que busca acelerar los procesos como si esto fuera “una carrera”. También se ha mencionado que tales acuerdos podrían conseguirse con el visto bueno de las víctimas. ¿Quién garantiza que un maleante con plata no consigue esto a base de “comprar” al afectado? Por cierto, hace años se sabía que este sistema llegaría a Panamá.

Es lamentable que los Gobiernos no hayan dado los fondos necesarios para que funcione bien. Da lástima ver a la Justicia mendigando recursos materiales y humanos. Se debe tener en cuenta que ha faltado divulgación a nivel de funcionarios, abogados y público en general sobre este asunto. Nadie se puede oponer a que mejore nuestra justicia. Imagino las molestias de algunas víctimas al ver fuera de las cárceles en poco tiempo a quienes los afectaron. No importa que sea por acuerdos de pena o medidas cautelares de casa y país por cárcel. Sin embargo, como decían algunos abogados sin estudios (tinterillos) hace más de sesenta años, “más vale un mal acuerdo que un buen pleito”.