Rapiña mediática
Muy en serio debe tomarse la denuncia del empresario Abdul Waked, el cual reveló que ha recibido llamadas telefónicas de sectores oficialistas para que ponga en venta los dos diarios que publica el Grupo Editorial El Siglo y La Estrella (Gese), del cual es accionista mayoritario.
De ser ciertas estas graves ofertas, amenazas, insinuaciones, presiones o como se quiera llamar a los puentes que desde lo alto del poder público se les tienden al empresario, estaríamos ante un grave caso de amenaza a la libertad de prensa, el cual la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), organismo que agrupa a los propietarios de medios de comunicación escritos, no puede pasar por alto.
Es un hecho que ambos medios impresos han tenido una línea editorial crítica ante los actos de corrupción y la falta de transparencia de la actual administración.
No es justo que ahora, empresarios inescrupulosos al amparo de la protección gubernamental se quieran aprovechar de los problemas de Waked para adquirir a precios de baratillo ambos medios de comunicación para utilizarlos en función de intereses políticos.
Creemos en la libertad de empresa y en la iniciativa privada, lo que no podemos tolerar es que de manera oportunista se quiera despojar de sus medios, al empresario en dificultades.
La monopolización de medios, por parte de allegados a los gobiernos de turno, ha resultado funesta para la democracia, ahí están los ejemplos de Ecuador, Perú y Venezuela, en distintos periodos históricos, que dejan al descubierto la torpeza de los gobernantes de intentar tomarse, por asfixia económica o claras amenazas, los medios críticos.
Los amantes de la libertad de prensa debemos salirle al paso a esta rapiña mediática.
Los allegados al régimen de turno tienen todos los recursos para invertir en prensas, papel e insumos para poner a circular periódicos simpatizantes del poder, pero que no se aprovechen de los problemas de terceros para acallar medios críticos.
