Reflexiona y vive
La vida es el milagro más grande que pueda existir; es la fuerza que impulsa y motiva a luchar para preservar la existencia. Mientras más primaveras transcurren, más se valora el sentido de la supervivencia, en el que predomine el amar y ser feliz. En compañía o sin ella, disfrute cada minuto, sin rencores ni resentimientos, pero dándole un sentido a su existencia.
Recientemente fui testigo de una escena que me permitió comprender el valor de la vida en común; donde la unión de los años hace que la pareja se identifique plenamente, expresando amor, dulzura, respeto, comprensión, apoyo y solidaridad, valores que cada vez están en peligro de extinción en la sociedad nueva que vivimos. Observé cómo el deseo de vivir, a pesar de los años, supera dificultades y limitaciones; y donde predominó la solidaridad hacia a una pareja que daba gusto observa.
Una pareja de adultos mayores que superaban los 80 años, estaban sentados descansando luego de efectuar algunos trámites bancarios. El hombre le hablaba a la dama, en voz alta, suficiente como para reconocer que su audición presentaba algunas dificultades, y le decía: ¿Me escuchas, mama? Ella lo observa en silencio y él le dice: a veces pienso que no me escuchas. Ella respondió: ¿Me decías a dónde vamos? Sí, dijo él. Cuando salimos de aquí vamos al supermercado y luego tomamos un taxi que nos lleve a casa, agregó. Luego, veo salir del banco a la dama, apoyándose de una andadera, y unos metros después, el anciano la seguía. Con pasos muy lentos, se apoyaba de un bastón. Quedé en “shock” al verlos desenvolverse. Frente a ellos se detuvo un taxi; el anciano, como todo un caballero, le abrió la puerta trasera del vehículo a su pareja, tomó la andadera, la dobló y se la pasó; cerró la puerta y se ubicó junto al conductor.
Cuánto deseo de vivir transmitió esta escena. Cuántas personas como estas disfrutan la vida en mi Panamá, el país de las oportunidades; seres que, a pesar de las limitaciones propias de su edad, dejan un mensaje de vivir cada minuto, despertando a la vida, sin afectar a terceros.
En este transcurrir no cabe amilanarse ante la adversidad, cuentas con vida que es lo importante, demuestra que eres guerrero y no pierdas con excusas la esencia de la existencia, que trunca proyectos y evita alcanzar metas. ¡ Vive!
