Regreso de los ‘diablos rojos’
El pueblo tiene a los gobernantes que se merece. La sabia frase define el error que cometen aquellos que eligen a un individuo, pensando que ese sujeto
El pueblo tiene a los gobernantes que se merece. La sabia frase define el error que cometen aquellos que eligen a un individuo, pensando que ese sujeto será quien resolverá todos los problemas de la comunidad, pero resulta ser un lobo con piel de oveja.
Igual, el elector acude a las urnas, cada cinco años, a votar por los diputados de su preferencia, para que los represente ante el Parlamento y defienda los intereses de todos los panameños. Y todo el mundo sabe que muchos de los honorables miembros de la Asamblea no cumplen con las expectativas, pero sí preparan su camino para consolidar su poder y tenencias, a costa del resto de la comunidad.
La modernización del transporte público está en una etapa crucial y decisiva. Hace poco comenzó a operar la primera línea del metro de Panamá, impulsado por el expresidente Ricardo Martinelli. Pronto, otras líneas del ferrocarril metropolitano se construirán, pero mientras, el sistema de autobuses que maneja la empresa Mi Bus debe seguir brindando el servicio a los usuarios capitalinos.
Con todos sus dilemas y problemas, los metrobuses circulan regularmente en los distritos de Panamá y San Miguelito, pero no dan abasto. Las zonas pagas y paradas están llenas de personas, y la frecuencia es lo peor del servicio. En tanto, los busitos piratas son una alternativa, pese a que riñen en la ilegalidad.
Da lástima que en medio de todo el problema del transporte público, venga una propuesta de un diputado transportista de exigir la eliminación de la ley que prohíbe importar buses denominados “diablos rojos”, además de las piezas correspondientes. El honorable aduce que algunas rutas de buses siguen prestando el servicio con esos vehículos, pero que son una solución para los usuarios.
Preguntamos. ¿Para qué fue entonces la jugosa indemnización a los transportistas y la chatarrización de “diablos rojos”? ¿Por qué seguir con el relajo de circular vehículos de tercera mano, solo para satisfacer los intereses de determinado particular? Esto es seguir impulsando más la crisis del transporte, a costa del pueblo panameño.
Todos los usuarios del servicio de transporte debemos exigir al gobierno de Juan Carlos Varela y al presidente de la Asamblea de Diputados, Adolfo Valderrama, que rechacen esa mala propuesta del diputado transportista. No queremos más muertos en las calles, por culpa de los palancas de “diablos rojos”.
Queremos buen servicio del metrobús, más líneas del metro y mejor calidad de vida. Larga vida y prosperidad para todos. Saludos, amigos…
