Opinión - 06/3/16 - 12:00 AM

RESCATE DEL OLVIDO # 427 JUAN MANUEL CEDEÑO 1914 - 1997

Por: José Morales Vásquez Jose10w@yahoo.com -

Sus estudios en el exterior incluyen a México, donde fue él, alumno del muralista Siqueiros. También estudió en Estados Unidos en el Instituto de Arte de Chicago. Lo que logró en Chicago lo reconoció públicamente: "Al pueblo de Panamá que me costeó los estudios allá. Por eso es que yo nunca he dejado de servirle a Panamá con mis pinturas, haciendo aportes gratuitos o a precios muy bajos".

Cuando regresa a Panamá en 1948, donde tenía una deuda con el Gobierno, tuve que servir dos años, tiempo que se convirtió en 29 años de labor docente en la Escuela de Artes Plásticas. Nunca se arrepintió, allí fue además director “ad honorem”, no cobraba extra por ello.

Al jubilarse en 1978, recibió un pergamino enmarcado con unas 80 firmas de los arquitectos que fueron sus alumnos, quienes dejaron constancia en el documento de la "cooperación brillante y de la formación artística y cultural" a la que se dedicó Cedeño por tanto tiempo en esa facultad.

SUS TEMAS, LAS TRADICIONES

Aunque su temática la orientaba hacia los temas tradicionales panameños y a la arquitectura rural, se dedicó al retrato porque le gustaba y deseaba hacer algo parecido a los retratos de los españoles Velásquez (Diego Rodríguez de Iva y Velásquez) y Francisco de Goya y Lucientes.

Cuando muere Roberto Lewis, encargado de hacer los cuadros de la galería presidencial, llaman a Cedeño para que se encargue de continuar la obra. En la Presidencia, el Palacio de las Garzas, están sus retratos de presidentes.

El primer retrato que pintó fue el del Dr. Chanis en 1949, y así siguió pintando los otros, el último que pintó fue el del presidente encargado, Max del Valle.

Juan Manuel Cedeño nació el 28 de diciembre de 1914 y muere el 12 de agosto de 1997, entusiasta defensor del oficio y celoso exponente del estudio académico culmina hoy una de las etapas más lúcidas de la pintura panameña.

En el “Panamá América” del sábado 16 de agosto de 1997/NUESTROS TEMAS/estilo de vida. Agustín Del Rosario, publicó el artículo: JUAN MANUEL CEDEÑO – ADIÓS A UN MAESTRO.

Quienes son capaces de crear nunca mueren: ellos quedan en esas cosas repletas de la misma vida que les dieron al crearlas. En esas cosas creadas están siempre vivos y vivas y quienes les sobrevivimos, cada vez que miramos esas cosas, vemos a esos hombres y a esas mujeres, con sus creaciones, hablándonos de vivencias, de vistas, de reflexiones, de amores, de odios, de dolores y alegrías. Incluso, si afinamos los sentidos un poco más allá de donde estamos, es posible que escuchemos cómo ellos, a quienes sabemos muertos, son capaces de hablarnos y con más vida de la que tendrían muchos que están todavía con vida.

Como diría Ignacio Mallol Pibernat, solamente se nos adelantan en el recorrido que todos seguimos y como dijo José de Jesús Martínez, mientras sean recordados estarán con vida. Este es el contexto dentro del cual tendríamos que hablar de Juan Manuel Cedeño, el primero de nuestros contemporáneos en cuanto a la pintura se refiere. El Día de los Santos Inocentes cumplía los 83. En esa fecha, al cierre de 1997, es probable que amigos y admiradores lo hubiesen evocado como el gran maestro y amigo que era. Su desaparición física, ocurrida hace unos días, trunca esa posibilidad y adelanta la ocasión. En este punto está vivo entre nosotros, a lo largo de tanta vida creada en su obra pictórica y a lo largo de su vida como educador y el recuerdo de quienes tuvieron el privilegio de ser alumnos suyos.

No podríamos soslayar lo que manifestara Lil María Herrera al referirse a Juan Manuel Cedeño, hace tres años, como un ser humano poseedor de la madurez artística "que solo logran los que se entregan a su artesanía con toda el alma interiorana, alma panameña". Esas líneas debieron complacer a Juan Manuel Cedeño al leerlas entonces y seguramente lo complacerían ahora porque siempre puso por delante el trabajo artesanal, como punta de lanza del trabajo creativo. En entrevista que le hiciésemos en ocasión de un homenaje que le brindara la Caja de Ahorros, a él y a otros creadores panameños en la década de los 70, lo recordó, "antes que artista hay que ser artesano y eso significa ser modestos en aprender, siempre aprender, de nuevo aprender a hacer las cosas que pensamos hacemos bien: eso es lo que hace a un artista".