Opinión - 27/8/14 - 12:15 AM

Respuesta

U na pregunta que me hecho hace tiempo es ¿por qué tantos gringos necesitan drogarse? Si no existiera un ávido mercado de miles de personas que se

Milcíades Ortiz

U na pregunta que me hecho hace tiempo es ¿por qué tantos gringos necesitan drogarse? Si no existiera un ávido mercado de miles de personas que se drogan, no sería negocio producirla en Colombia y otros países latinoamericanos. Terminaría la cruel actividad del narcotráfico, que ha llenado de sangre la región desde hace más de un cuarto de siglo. Aquí en Panamá en los años 50, el consumo de drogas era "clacista", desde un enfoque sociológico. La marihuana de buena calidad producida en las islas del golfo la fumaban "chusma", gente de bajo nivel social.

La mayor cantidad viajaba a Estados Unidos, donde gozaba de fama por ser "buena". En los años 60 me consta que en algunos sectores intelectuales de países de Suramérica y Europa, se convirtió en "moda" fumar hierba. Recuerdo esfuerzos que hice en reuniones de profesionales que asistíamos a un curso de Postgrado en Bogotá, Colombia, para no fumar la "hierba maldita". Se me acusó de ser "mal compañero", por no estar "in" (dentro del grupo... de fumones), etc. Sencillamente, los valores que me enseñaron mis padres resistieron hacer algo contra mi salud.

Le hice mi pregunta para conocer la causa de la drogadicción a un profesional que vivió 18 años en Estados Unidos. Dijo que después de la Segunda Guerra Mundial muchas gringas siguieron trabajando fuera de casa como hicieron para ayudar a ganar la guerra. Eso hizo que la mujer no estuviera siempre en el hogar atendiendo a los hijos. En la guerra de Vietnam, la droga se convirtió en un arma de guerra. Los soldados norteamericanos consumieron todo tipo de drogas que les facilitaban los enemigos comunistas. Era tan traumático lo que pasaban en esa guerra, que se hizo costumbre aturdirse con drogas para sobrevivir. Al regresar a casa... ya eran drogadictos y "necesitaban" "pichicata".

La buscaron donde sea. Maleantes de Bolivia, Colombia, México, etc. se aprovecharon... ¡y enviaron toneladas de coca a EE.UU.! El negociado de miles de millones hizo que se promoviera este vicio en los jóvenes. No solo eran excombatientes, “hippies”, sino artistas, intelectuales, ejecutivos, etc. Da pena que un país que disfruta del máximo desarrollo económico no haya podido controlar la drogadicción en un sector de su población.