Opinión - 22/8/14 - 01:43 AM

Revanchismo

Redacción

La propuesta de un diputado oficialista de que se solicite la destitución de la contralora general de la República retrata de cuerpo entero las verdaderas intenciones de los impulsores de la iniciativa para citar a la funcionaria al Pleno.

Se trata de un vulgar intento de golpe a las institucionalidad democrática, ya que la funcionaria debe dejar el cargo a fin de año, tal como lo mandata la Constitución y la ley, por lo que esta solicitud demuestra o ignorancia de quien la promueve o, en el fondo, una infinita mala fe.

Resulta curioso que el promotor de la “maquiavélica resolución”, como la calificó un diputado opositor, sea sujeto actualmente de una investigación penal por supuestos malos manejos en el tiempo que ocupó un cargo público en la anterior administración.

En buenas cuentas, pareciese que lo que hay detrás de la resolución impulsada por el diputado de marras no es más que revanchismo, ya que su caso sigue abierto en una fiscalía anticorrupción y como valientemente dijo una mujer panameña “quieren la cabeza de Bianchini porque fue nombrada por Martinelli, nada más”.

Para los que no se dejan impresionar por los linchamientos mediáticos, la conducta de la señora de Bianchini fue digna, serena y ecuánime, nunca se negó a contestar los señalamientos y lo que no pudo ampliar en el momento, pidió que se lo mandaran por escrito para responder.

Si lo que quería el diputado investigado penalmente era ver a una mujer llorosa, con temor o blandengue, se equivocó, que mejor vea la viga que tiene en el ojo antes que la brusca en el ojo ajeno.