Opinión - 25/3/16 - 12:00 AM

Sacrificio supremo

Por: -

El Viernes Santo es un día fundamental, que celebra la Iglesia católica y en los que se rememora el sacrificio de Jesús por la humanidad al punto de dar su vida por nosotros.

“Más él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados”, así condensa la Biblia con estas breves y dramáticas palabras el sacrificio de nuestro Señor Jesucristo para la salvación del mundo, un día como hoy, hace más de 2,000 años.

Hoy el país entero en místico recogimiento reflexiona sobre la vida y obra terrenal de Jesús, el hijo de Dios y participa con respeto y tolerancia en las ceremonias religiosas que se realizan aquí y en el resto del mundo cristiano.

Nuestros conciudadanos son mayoritariamente católicos, aunque hay que aclarar que ante el inmenso sacrificio de nuestro Señor por la salvación de la humanidad, todos somos sus seguidores, es decir cristianos.

En Semana Santa y sobre todo hoy, Viernes Santo, lo que recuerda la Iglesia católica es: la muerte de Jesús, quien dio su vida sin reservas, sin límites, en resumen, una total entrega por amor.

Es por ello por lo que un día como hoy debe de ser dedicado especialmente al recogimiento y la meditación sobre nuestro pasar por la vida.

Sea, pues, este día santo, un espacio de reflexión y recogimiento, de meditación inteligente de cómo ser mejores ciudadanos panameños.

Jesús nos enseña a ser solidarios con nuestros semejantes, despojarnos del odio, la envidia y la intolerancia porque polvo somos y al polvo volveremos, porque si bien es cierto, estamos en la vida terrenal, lo que viene será el juicio de la eternidad.