Salta y brinca
Hemos escuchado de parte de los incrédulos que calientan bancas en las sinagogas de Satanás, quienes soberbiamente critican a los que supuestamente se cambian de “iglesias”, señalándolos de inconstantes.
“Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre”, 1 Tim. 2:5-10. Hay muchos pasajes bíblicos que dejan muy clara la trinidad unitaria de Dios. Y muchos otros declaran que Yahweh, el Cristo y el Espíritu Santo habitan en el creyente, hacen morada y levantan templo no hecho de manos humanas en los de la fe de Cristo. “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?”, 1 Cor. 3:16.
Dios es uno, y somos el templo vivo de la trinidad divina, además, somos el cuerpo de Cristo que es su Iglesia Santa y Perfecta. “Así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros”, Rom. 12:5.
La palabra de Dios desenmascara otra de las muchas falsas doctrinas de la falsa iglesia de la apostasía, los falsos apóstoles y sus doctrinas de demonios.
Un cristiano verdadero no puede salirse nunca del Cuerpo de Cristo, así como los miembros del cuerpo, sea oreja o manos, no pueden decir me “salgo del cuerpo”. De esta misma manera, los cristianos nunca pueden separarse de Cristo, que es la cabeza de la Iglesia.
Entonces, llegamos a la piedra de tropiezo de los falsos, ellos no pueden entender que miles de mal llamadas iglesias falsas en Panamá no son la Iglesia de Cristo, no son su cuerpo, son el cumplimiento de la profecía de la gran ramera, la prostituta idólatra que son sinagogas de Satanás.
“Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte ni la vida ni ángeles ni principados ni potestades ni lo presente ni lo por venir ni lo alto ni lo profundo ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro”, Rom. 8:38-39. Solo el Espíritu te revela que somos el Cuerpo del Cristo. Amén.
