Opinión - 30/4/16 - 12:00 AM

Se fue abril, viene mayo

Por: Carlos Christian Sánchez Columnista -

Haré varios comentarios de lo vivido en este intenso y complicado mes de abril. Claro, toda la atención noticiosa fue acaparada por los Panamá Papers, que revelaron la trama de corrupción detrás del gobierno de turno, en especial el encubrimiento a un allegado del varelismo que forma parte de la firma polémica de las “offshores”.

El próximo 9 de mayo, los periodistas que publicaron en medios extranjeros el escándalo de los papelotes pondrán a disposición todo el tamal, en el que muchos panameños esperan se confirme quién creó ciertas sociedades vinculadas a empresarios, abogados, tramitadores y “botellas” del ñameñismo. En especial, las donaciones de campaña que recibió el entonces candidato opositor en 2014. Aprieten, tomen lomotil.

Otro tema que acaparó atención fue el caso de los migrantes cubanos y africanos, los cuales intentaron cruzar hacia Centroamérica en dirección a los Estados Unidos, pero se les cerraron las puertas en Paso Canoas. Otra vez, Panamá paga los platos rotos y debió asumir los costos de manutención a los foráneos atrapados en la frontera tica. Esto demuestra que urge tomar medidas más severas en materia migratoria. Y alguno que otro sugirió blindar el Tapón del Darién. O que Colombia asume compromisos en el asunto.

La entrada de la temporada lluviosa alivió un poco la extrema sequía en el territorio panameño. El fenómeno de El Niño generó secuelas terribles a la agricultura y ganadería en provincias centrales. Pero igual, causó otro dilema: la gran cantidad de basura que los ríos llevaron hacia el mar refleja la irresponsabilidad de la ciudadanía en lo referente a la protección del medioambiente. Si no es Chana, es Juana.

Por último, hubo otros dos hechos de importancia que sacudieron al mundo. El devastador terremoto de 7.8 grados en la escala Richter que estremeció a Ecuador provocó más de 600 muertos, cuantiosos daños materiales y sumió al país andino en el caos. Gracias a Dios, el sismo no generó maremotos en la región, los cuales seguramente hubieran arremetido las costas panameñas. Y claro, las autoridades acá cruzando los dedos para que no se viera la incapacidad operativa ante estas potenciales desgracias.

Mientras tanto, el llamado al referéndum revocatorio en Venezuela debe ser visto con lupa en Panamá. El hermano país sudamericano se sume en la oscuridad con los apagones; cunde el hambre y los saqueos son cotidianos. El chavismo pierde poder. Cuidado que estos son signos de una posible revuelta general, una guerra civil en ciernes.

Seamos positivos. Ojalá el mes de mayo sea más tranquilo. Panamá sigue su camino, pese a las adversidades. Veremos qué pasa en el camino. Larga vida y prosperidad para todos. Saludos, amigos...