Sentido
Los panameños tenemos un sentido nacionalista que nos ha permitido, en diferentes etapas, encontrar puntos de vista y coincidir para enfrentar diversos retos que nos han conducido a un sentido de nación.
Dentro de nuestra realidad, una firma de abogados enfrenta una investigación, donde es aprovechada para atacar a la plataforma de servicios internacionales, como la formación de sociedades anónimas.
En 1924 se creó la ley de sociedades anónimas que se convirtió en un producto de exportación, como por ejemplo, el café y el petróleo, ambos ejemplos de materia prima.
Cuando se trata de hacer las cosas bien, nadie nos gana, y una prueba de ello es la última etapa de la dictadura militar, donde se intentó debilitar nuestro centro financiero, que no pudieron lograr y más bien la actividad salió fortalecida.
Asimismo, tenemos que decir que a pesar de la propaganda mundial cuando la “narcodictadura”, quedó demostrado que era un hombre el responsable de los delitos y no una nación.
Ahora volvemos a enfrentarnos a un escándalo de dimensiones parecidas, que nos viene de las potencias occidentales, cuyas economías se encuentran en quiebra como resultado de las acciones de políticos y empresarios corruptos.
La campaña orquestada es injusta, sin embargo, hay que esperar su desenlace y su veredicto, pero con sentido de panameñidad, debemos defender nuestro nombre en el exterior.
Pero hemos aprendido que para los poderosos “hackear” es una infiltración, pero cuando se trata de ellos es una “acción similar” (Wikileaks).
Los gobiernos europeos practican estas acciones, lo mismo que los gobiernos populistas que culpan a otros y, en este caso, el fracaso de sus economías se llama Panamá.
