Sexualidad
La opinión pública afronta tres problemas, el creciente número de embarazos de adolescentes, el proyecto de ley 61 y la guía sexual que ha presentado el Ministerio de Educación.
La Conferencia Episcopal (CEP) afirma que "no son solo los políticos quienes deben decidir al respecto, sino toda la sociedad (iglesias, padres de familia, etc.) a la que le asiste todo el derecho y el deber de pronunciarse y tomar acciones al respecto" sin que eso sea interpretado, necesariamente, como la postura de la Iglesia.
La CEP es respaldada por múltiples organizaciones que piden a la Asamblea de Diputados que baje al primer debate dicho proyecto para que sea discutido con amplitud.
Al mismo tiempo, el Ministerio de Educación lanza la incomprensible guía sexual de un organismo de Naciones Unidas cuyos conceptos están en un lenguaje demasiado técnico para ser comprendido por la población.
Las guías han recibido las observaciones de los miembros de las asociaciones que integran la Alianza Panameña por la Vida y la Familia.
Ana Melissa Españó, de la Alianza, indicó que la mayor inquietud es que el modelo de las guías proviene del enfoque de Educación Integral en Sexualidad (EIS), una marca o franquicia de organismos internacionales.
Agrega que los ejes que más le inquietan son los referentes a la ideología de género y los derechos sexuales y reproductivos refiriéndose, especialmente, a las guías elaboradas para las escuelas primarias.
Por su parte, Ángela Francés, igualmente miembro de la Alianza, indicó que el tema de ideología de género puede confundir a los niños, ya que una cosa es el sexo y otra el género de la persona.
El hecho de que se den 32 embarazos prematuros en adolescentes, debe ser motivo para penalizar a los adultos responsables, luego de las investigaciones que comprueben su responsabilidad.
