Tabú
Alfonso Zamora Periodista La sociedad panameña se encuentra contaminada por prejuicios y tabúes que impiden sacar a la luz cierto tipo de problemas y
Alfonso Zamora
Periodista
La sociedad panameña se encuentra contaminada por prejuicios y tabúes que impiden sacar a la luz cierto tipo de problemas y aplicar leyes para resolverlos, por lo que no se puede castigar a quienes ultrajan los derechos humanos.
Una de estas situaciones es el abuso sexual de menores de edad que son registrados en los informes especializados y en las estadísticas que revelan el incremento de jóvenes embarazadas en edad escolar; sin embargo, nada sabemos de aquellas que han tenido relaciones sin tener hijos.
Recientes informes destacan que han aumentado los embarazos de niñas de nivel primario, en algunos casos contagiadas con VIH sida, lo que agrava su condición socioeconómica y la de sus familiares, además de haber perdido su infantil inocencia.
En estos casos se ven involucrados adultos a los que parece no alcanzar la ley, quedando la crítica solamente dirigida hacia la “metedura de pata” de la afectada.
Las cifras revelan elevados niveles de casos, particularmente en Panamá Oeste, donde se ha duplicado el porcentaje, si se compara con el año pasado, lo que indica la existencia de muchos factores, como son los hogares desintegrados y la falta de castigo, para quien abusa sexualmente de una menor.
Con todas las leyes de protección a la niñez, la mujer y la familia, la realidad es que la madre es responsable de la crianza y manutención de sus hijos y carga con todo el peso emocional que representa la ausencia de una pareja responsable con la cual compartir todas las experiencias familiares.
Lamentablemente, esta situación se da entre mujeres de escasos recursos y bajo nivel académico que, equivocadamente, se enorgullecen de ser “padre y madre”, permitiendo con esto a los hombres dejar a un lado su responsabilidad.
Ante este panorama, también surge la figura del abuelo o abuela que crían a sus nietos, debido a la ausencia de uno de los padres, algo sin duda incómodo para quienes han dedicado ya su vida a la tarea de levantar una familia.
En Panamá hacen falta muchas campañas para orientar a la población sobre variados temas, entre ellos el de las estudiantes embarazadas, cuya ilusión juvenil se desvanece con el llanto de un hijo nacido antes de tiempo.
