Opinión - 09/1/15 - 12:00 AM

Temer a Dios

Por: Itzel Santos y Carlos Singares / Siervos del Altísimo -

Por todos lados, en los púlpitos evangélicos, Satanás es el más señalado como atormentador del hombre, se les inculca a los asistentes de las iglesias, que le teman al diablo, a lo que él les puede hacer. De hecho, estos “cristianos carnales” se la pasan todo el día “atando” a los demonios porque les rompió el zapato o por que se enfermaron o por ser culpable de la mala suerte.

Esta gente son “cristianos bebé”, faltos de fe y de la verdadera doctrina de Cristo, esto deja en dudas si estas personas son nacidos de nuevo y que el Espíritu Santo de Dios les ha cambiado el carácter.

¿A quién se debe temer?

“ …No temáis a los que matan el cuerpo, y después nada más pueden hacer. Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que después de haber quitado la vida tiene poder de echar en el infierno; sí, os digo, a este temed”, Luc 12:4-5.

Debemos temer solo a Dios. Lean: Mt. 10.26-31, Hebreos 10:31, Lucas 12.5, Lucas 21:26.

Miren a los falsos cristianos que se revuelcan en su mala doctrina. Leamos Apocalipsis 6:12-17. Entonces sentirán tanto temor por la ira de Dios, que pedirán a las montañas y las piedras que les caigan encima y los maten con tal de no ver la cara del juez, que es Dios. Pero, ¡ay! de los que en esta vida vivieron de los deseos de la carne, los deseos de los ojos y de la vanagloria de este mundo; ellos serán castigados eternamente.

Si usted cree en Dios, y el Espíritu Santo lo ha cambiado y lleva una vida cristiana apartada del mundo y sus deleites, usted sabe que el día del juicio verá a Dios y Él juez supremo lo tratará con amor porque nuestros nombres están escritos en el Libro de la Vida Eterna. Amén.