Opinión - 25/9/16 - 12:00 AM

Topónimos como Barro blanco

Por: Por: Julio César Caicedo Mendieta Colaborador -

Felicitaciones al noble campesino Rubén Arrocha que acaba de cumplir 100 años de vida, reside en las montañas de Cerro Marta, comunidad de Las Tibias y lo celebraron con mucho amor de tamboritos.

Ya estamos acostumbrados que aquí en Panamá, ocurran levantamientos con cierta frecuencia que ocasionan daños a la economía; tranques, inestabilidad, heridos y hasta muertos. Sencillamente porque un buen día reaparece en cualquier faragual de la interamericana una aglomeración de autóctonos con la intención de cerrar el paso vehicular. Siempre se posesionan cerca de una fuente de agua limpia y cargados con provisiones, cierran la vía valiéndose de troncos y peñascos, encienden una olla común y listo. Comienza el pugilato desestabilizador que muchos consideran como una protesta justificada. Llegan los antimotines más armados que cuando la guerra de Coto a quitar los obstáculos de la carretera y entonces se forma el “friforol: Pedreas, gases lacrimógenos y balas que producen heridos graves y con secuelas de los cuales acusan a los policías. Mientras que el incendio de la olla prosigue con rebeldía dando mensajes de humo condimentado a miles de pasajeros en cautiverio y regados al borde de la desesperación, también a los conductores y a los propios indígenas.

Y abajo, en la cercana quebrada, se reúnen cada vez que se les ocurra grupos variopintos de “líderes” guaimíes que se distraen formando acaloradas discusiones analizando qué se les va a pedir a las autoridades de saco y corbata cuando vengan a tratar el mismo tema, si se les pide el cumplimiento de los compromisos incumplidos, o sencillamente que venga el presidente a solucionar esta vaina. De los grupos de analistas autorizados para serlo; cada vez que pueden dos de ellos parten con la velocidad de un tigrillo loma arriba para ver cómo va la pega y bajan raudos a informar, no sin antes gritarles a las muchachas que seleccionan piedras parecidas a pelotas de beisbol, que se están durmiendo en sus laureles y que avisen a tiempo cuando está la sopa.

En los últimos 10 años, Barro blanco se ha convertido en el topónimo más popular y preocupante de toda nuestra geografía nacional y hasta promete superar en categoría histórica a la Rebelión de Tule (Aquella de Los Sanblasinos). Y lo más interesante de Barro blanco, ¿ Digo yo? , no es si se abusa de los Guaimíes o si el país necesita de la energía eléctrica de esa represa inconsulta o nó. Yo mismo me pregunto y me importa mucho saber si el resto de la gente también lo hace. ¿ Si es que nuestros impuestos no cubren para pagar por: Planificación, autoridad y seguridad en el territorio nacional.