Opinión - 30/12/14 - 12:00 AM

Transparencia

El viaje familiar del presidente de la República a un destino, hasta ahora desconocido, denota la continuidad de una inveterada costumbre de algunos funcionarios en ejercicio, de creer que están por encima del escrutinio público.

Hace poco un alto funcionario de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre sufrió un percance vehicular y en un acto casi infantil, tapó con un cartón la placa del auto oficial en el que viajaba. Si se hila delgado, esta actitud puede ser hasta delictiva.

En el pasado reciente se han dado reporte de funcionarios, que dentro y fuera de horas de oficina, han sido sorprendidos en actividades cuestionables.

El primer ciudadano del país debe dar el ejemplo, de una conducta prístina, porque si no la da, ¿qué se espera del resto del funcionariado?

No cuestionamos el derecho que tiene el mandatario de pasar las fiestas de fin de año en el exterior, porque el ejercicio del alto cargo genera un lógico desgaste, pero sí es necesario señalar que el señor Varela no es un panameño de pie como el resto de los ciudadanos, sino el presidente de la República, elegido por votación popular para administrar transitoriamente la cosa pública.

Los panameños tenemos el derecho de saber dónde se encuentra el administrador de nuestros bienes y hacienda, ya que con el cargo viene la hermosa responsabilidad de rendir cuenta a todos los panameños.

Si Varela no da el ejemplo de transparencia, qué le va a importar al resto de sus funcionarios ser correctos y prístinos en la ejecutoria burocrática.

Cuando el presidente de la más grande democracia del mundo: Estados Unidos, se va de vacaciones, los ciudadanos están perfectamente informados de dónde está el mandatario. Aquí es un secreto de Estado. Cosas del subdesarrollo.