Triste por no casarse
Monseñor Emiliani, tengo 32 años de edad y soy soltera. Arrastro una gran frustración desde hace años. Siempre soñé casarme antes de los 25 años y es el día de hoy y ni novio tengo. No sé qué me pasa con los hombres.
Señorita, usted tiene una buena aspiración, la del matrimonio. Pero no es la única manera de realizarse en la vida. ¿Para qué casarse si se va a hacer con la persona equivocada? Eso sería ponerse la soga al cuello y vivir una existencia triste y amargada. Todos conocemos casos de personas que han arruinado sus vidas por casarse solo por hacerlo. Si no encuentra a la persona que debe ser, desde su soltería puede usted llenar su vida y realizarse plenamente. Conozco a hombres y mujeres que así han hecho. Y no son ni sacerdotes ni religiosas. Son personas laicas que han comprometido sus vidas con causas tan nobles que se sienten llenos así. Ahora bien, si apareciera una persona adecuada, con las cualidades elementales necesarias, pues sería cuestión de pensarlo. No puede tampoco usted ser demasiado exigente, porque no encontrará personas perfectas. Las personas siguen creciendo, superándose en la vida, y es cuestión de tener paciencia y ayudar a que se desarrollen integralmente.
Cuidado con la frustración y con andar tomando licor con ese grupo de amigas, que no son tan buenas como usted dice. Si se habitúa a eso y cae en adicción, allí sí su vida irá al abismo.
Le sugiero ingrese a comunidades, grupos o asociaciones cristianas para llenarse más y, mire, es probable que en ambientes de esta naturaleza conozca a algún muchacho que la llene, aunque ese no es el fin de ingresar a esos grupos, pero es una posible y buena consecuencia. En fin, creo que debe hacer mucha oración, leer la Palabra y pedirle al Señor que la ilumine, le dé el don de discernimiento y la ayude en este momento difícil de su vida, sabiendo que con él, usted es invencible.
