Opinión - 19/9/16 - 12:00 AM

Unidad CD y futuro

Por: José Raúl Mulino Q. Exministro de Seguridad -

Me adentro en un tema complejo, pero lo creo oportuno. Los partidos políticos no son sectas religiosas, ni clubes cívicos ni sociales, ni hay filtros de admisión. Por lo tanto, se debe colegir que hay y habrá controversias entre sus miembros dependiendo del momento político que varía a menudo. De allí a plantear desunión hay un largo trecho.

En CD en este momento hay diferencias de opinión, pero no veo realmente una desunión ni al partido enfrentado. El panorama político, ante el gran fiasco que ha sido el gobierno varelista, ha apresurado el inicio de la campaña política de cara al 2019. Encuestas informales reiteran el liderazgo de CD como único partido de oposición, ubicación que debemos mantener y con firmeza en el discurso dentro del marco democrático. No somos un partido conspirador contra el gobierno, como fueron ellos, los hoy gobierno. Por ello, siento que en la divergencia está la riqueza para que se escoja el mejor a lo interno para que lidere a CD hacia el Palacio de las Garzas en el 19.

Al momento somos cuatro los precandidatos presidenciales. Bienvenidos sean si salen más. Cada uno está recorriendo el país y consultando a las bases. Eso activa al partido y genera opinión, luego de cada reunión o gira. No siento al momento ninguna confrontación personal entre nosotros, y de mi parte, anticipo, no la habrá. Antes que todo, somos amigos y el que se elija ese será el candidato.

Si hay alguna persona o grupo que se incline o tenga contactos con el Gobierno para jugar al doble discurso, desde ya les anticipo que pagarán el acercamiento al varelismo, no a través de acciones disciplinarias, en las que no creo, sino por el rechazo que generarán ante los miembros del partido. Pero cada quien es libre de escoger en qué palo desea ahorcarse.

Si avanzamos por esta ruta y planteamos en su momento propuestas cónsonas con la realidad y querencia del electorado, el triunfo se acercará cada vez más. Sé que el trabajo será arduo y sacrificado. Ya lo es y recién comienza y se irá intensificando a medida que pase el tiempo. Para estos tiempos en el 2018 deberemos estar en las primarias para elegir al candidato. De allí se inicia la recta final hacia el 2019. Cada quien que busque el respaldo en las bases como corresponde en democracia y que sean ellos, las bases, los que decidan quién será el candidato presidencial. Así de sencillo, aunque en el fondo sé que es más complicado que eso.

En lo personal, mi compromiso es serio y pongo mi experiencia política, profesional y mi hoja de vida al servicio y escrutinio de las bases y luego al pueblo panameño, que será el gran juez del nuevo rumbo de la nación.

El reloj avanza y cada día que pasa es un día menos de todos ellos allá!