Opinión - 05/6/16 - 12:00 AM

Víctor Bruce 1930-2016

Por: José Morales Vásquez Investigador de arte -

Diagonal al Parque de Cervantes, en David, donde hoy se erige una prestigiosa empresa hotelera, se levantaba un inmueble de dos plantas de mampostería y arquitectura con reminiscencias de transición ecléctica. La anciana propietaria, miembro de una distinguida familia de comerciantes chiricanos, congenió con Víctor de inmediato y accedió a darle en arriendo la planta superior de la edificación.

Allí instala el artista su estudio, residencia y, siendo un profundo creyente en la transmisión de los conocimientos adquiridos, propone una institución independiente donde los amantes del arte pictórico encuentren solaz y un lugar para acrecentar instrucción. Para la época todavía no se había creado, por esfuerzo de un patronato con el apoyo del maestro Adriano Herrerabarría, la Escuela de Bellas Artes de Chiriquí. Ya se gestaban los aires, pero su concreción no llegaría hasta 1975-76. El doctor Agilio Fortunato Miranda Samudio (Dr. Nato) regentaba la Academia de Arte Leonardo da Vinci, aunque con un carácter más normativo. Víctor proponía un espacio de reflexión, encuentro y participación didáctica exento de formalidades. De esta suerte queda instalada la Gran Academia de Pintura Chiricana. Estamos entre abril y mayo de 1969.

Una de las primeras personas que se acercó a la recién creada instancia educativa fue la Dra. Gloria Santos de Anguizola, galeno de ascendencia mexicana, casada con el eminente doctor chiricano don Franklin (“Pibe”) Anguizola, ya fallecido. A quien visitamos, en fecha reciente, en su residencia de Los Anastacios, acompañados con nuestras dilectas amigas la licencia Ada Concepción y su hermana Isis. Nos cuenta la doctora Santos de Anguizola que su primera intención era que sus dos retoños, entonces de escasos años, Franklin y Hugo, tuviesen una formación integral y las artes constituían parte fundamental de tal proyecto.

Las enseñanzas de Víctor eran de singular manera tan motivadoras que la madre quedó de condiscípula de sus hijos aprendiendo los fundamentos del arte de la pintura. El carácter alegre, la bonhomía y el enorme acicate que Víctor les transmitía a sus educandos le daban a cada clase un aspecto festivo. Donde el aprendizaje era una verdadera propuesta creativa y de incentivo. Se trabajaba y aprendía en un ambiente muy estimulante y amical.

Desde un principio, la doctora Santos de Anguizola apreció el trabajo y el arte de Víctor Bruce. Tanto es así que inició la adquisición de obras del artista y reunió una buena colección de las mismas. Todavía las conserva y preserva, es su orgullo haberlas adquiridos directamente del pintor. Habla de ellas con mucha satisfacción y recuerda los momentos de enorme emotividad que les han deparado. Su nieta, Ana Cristina Anguizola, sigue sus pasos y nos muestra con gran complacencia sus favoritas, un grupo de cinco miniaturas que Víctor obsequió a su abuela y que adornan hoy su habitación.

Dentro de esta colección hay obras de indudable valía estética, nos muestran diversos periodos estilísticos y técnicos del artista. Sobresalen los azules y gamas frías en obras como Hombre Cósmico / Homo Mundi, que fue premiada en un certamen internacional. Figuras en Azul, que amalgama una serie de personajes que interactúan y se interconectan para crear un desplazamiento oscilatorio de corte cercano al movimiento futurista. Por su parte, Veleros en la Bahía es una visión marina, cuyas pinceladas sueltas proponen una emotividad consustancial, evanescente sobre un mar calmo, pero en transición.

Cuenta la colección con un excelente ejemplo del arte retratístico de Víctor Bruce, en el óleo Retrato de María Julieta González de Santos, progenitora de la doctora Santos de Anguizola. Bodegón Tropical, por su parte, es un óleo espatulado que rescata el elemento doméstico, íntimo de nuestra naturaleza exuberante. El quinteto de miniaturas es un alarde de expresividad y pintura a la prima, con títulos como: Alegres Danzantes, Celebración, Dos Hermanas, Tres Figuras en Jolgorio y Fiesta del Fuego.