Festival carnavalístico quemó último cartucho a las 3:00 a.m. Hora de limpiar
A esa misma hora, con el cielo todavía oscuro, arrancaba el operativo fuerte de la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario (AAUD).
El último cartucho del Festival Carnavalístico se quemó a las 3:00 de la madrugada. Música, luces y una marea humana que fácilmente superó las 300 mil personas entre panameños y extranjeros que llegaron a la Cinta Costera para cerrar la fiesta como se debía, se retiraron.
Pero mientras unos se iban a dormir con la resaca encima, otros apenas arrancaban turno.
A esa misma hora, con el cielo todavía oscuro, arrancaba el operativo fuerte de la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario (AAUD). Escobas, palas, barredoras mecánicas y camiones entrando y saliendo mientras desmontaban tarimas, kioscos y hasta los juegos mecánicos que quedaron regados tras cuatro días de puro desorden controlado.
“Tenemos que dejar todo tal cual estaba antes del festival”, explicó Gabriel Robles, director de operaciones de la AAUD, mientras supervisaba el trabajo. No es solo recoger latas y botellas. Hay que esperar que desmonten estructuras gigantes para entonces entrar a fondo y dejar limpia tanto la Cinta Costera como la Avenida Balboa.
El cálculo es que antes del mediodía todo esté habilitado. Aunque, como dijo Robles, no todo depende de ellos. Si las estructuras no se desmontan a tiempo, el aseo tampoco puede avanzar al 100%. Aun así, ya el área presentaba entre un 90 y 95% de limpieza avanzada al amanecer.
Los llamados “héroes de la limpieza” no han parado desde que arrancó el festival. Personal de barrido diurno y nocturno, recolectores, operadores de rejillas y barredoras mecánicas trabajando en bloque.
Hasta ahora, la cifra oficial habla de 35 toneladas de desechos recogidos solo en el área del festival. Una montaña de basura que quedó tras la gozadera, pero que poco a poco fue desapareciendo con el esfuerzo de estos trabajadores que casi nadie aplaude.
Amanece en la Cinta Costera. Se apagan las luces del carnaval. Y mientras la ciudad despierta, otros ya dejaron todo listo para que Panamá siga rodando.