Opinión - 15/5/16 - 12:00 AM

‘Apágame la vela malía’

Por: Por Julio César Caicedo Mendieta Colaborador -

¿Será posible que en este año de 2016 a un número grande de pobres en Panamá, le cueste mucho comprar una botella de querosín porque su precio está a $3.50 y a 4.00 dólares en los lugares más remotos? Las velas después de mucho tiempo de ser relegadas a las iglesias y al pago de camándulas y pecados han regresado a los ranchos en donde la esperanza de gozar de la energía eléctrica no es prioridad para nuestra abominable clase política. Las lámparas de querosín han sido archivadas por el precio de $20.00 el galón del combustible, cosa que los estudiantes de comarcas y pueblos olvidados se alumbran con velas para estudiar porque solo cuestan 20 centavos y porque no gastan así el querosín que sirve para prender la leña para el guacho. Cuando uno crece inocentemente y sin la necesidad de esperanzas de riqueza, creo que se vislumbra mejor en la vida que muchos pillos que se han embolsado el erario, sino fíjense en ustedes los hombres de bien, como gozan de Panamá sin un real en el bolsillo y luego miren a ciertos “perros” nacionales y extranjeros cómo no atinan ni dónde están las pulgas para mover el motor de sus patas y rascarse a gusto. Y mientras la gente de a pie mira sus manos en la oscuridad, los medios hablan de fortunas mal habidas patrocinadas por la clase política del país destapada en los últimos 20 años de “democracia”.

Ahora, venerables ancianos ¿Cuál es el efecto de las penosas causas que vivimos? Por lo menos, yo culpo a la destapada “democracia” del Toro para acá, pues ha causado más daño a Panamá que la dictadura y su brazo armado. Miren la osadía de esta democracia a la que me refiero con más asco que rabia, mordió la mano de los menos perversos, de los que nos convirtieron en República, evadiéndolos vulgarmente en: la construcción de la ampliación, entregando los puertos a los chinos, utilizando el Centro Bancario para lo que en otros países dicen y aquí también se sospecha. Todo por su ambición de plata y ahora EE.UU. ordenó a Francia e Inglaterra “la persecución perfecta”, cuya única vacuna conocida cuesta una cuarta más de lo que se han ganado y se llama lavacara, que ahora en el 2016 pagará la gente que no puede alumbrarse ni con mechones. “Apágame la vela malía”. Este artículo es patrocinado por Ferret. NG de Penonomé, Rest. La Tableña de Cerro Viento y por el Representante de La Represa de La Chorrera; Gilberto Parrillón que apoyan los actos culturales de Julio Caicedo.