Opinión - 07/8/14 - 02:14 AM

Competencia

Redacción

El anuncio hecho por el presidente egipcio Abdel Fatah al Sisi, de que se construirá un nuevo canal de Suez, ha generado preocupación en la cúpula de la Administración del Canal de Panamá (ACP), que por boca de Jorge Luis Quijano ha señalado que el nuevo canal egipcio puede ser un duro golpe para nuestro Canal.

Según noticias internacionales, el Gobierno de las pirámides y esfinges, planea construir a un costo de 4 mil millones un nuevo canal, el cual irá en paralelo y tendrá más capacidad que el actual, adicional a lo cual se construirán varios puertos a lo largo de este histórico canal.

Conociendo la disciplina y sumisión cultural de esos pueblos a la autoridad, es bastante probable que el esfuerzo dé fruto en el tiempo esperado, ya que se dice que participarán en la obra 15 compañías privadas bajo la supervisión directa del Ejército egipcio.

En contraste con el llamado “Gran Canal” de Nicaragua que, pese a los bombos y platillos con que se ha anunciado su construcción, aún no han dado una sola palada en esa dirección, la ampliación del canal de Suez sí constituye una amenaza real a nuestro Canal.

Observemos lo que dijo el administrador Quijano en un reciente foro sobre el centenario del Canal panameño y preocupémonos: "El efecto Suez ha venido paulatinamente socavando algo de los ingresos del Canal".

Es por ello que hay que urgir al consorcio que realiza la ampliación del Canal a que cumpla con los plazos establecidos y que la obra se entregue en diciembre de 2015 como se ha dicho; ninguna huelga más, ningún retraso más, ya que estas son acciones antipatrióticas que les dan alas a los competidores internacionales del Canal de Panamá.