Opinión - 14/8/14 - 03:54 AM

Crisis del transporte

Redacción

Los burócratas del Gobierno varelista mantienen a los usuarios del transporte en ascua. Un día prometen legalizar al transporte pirata, al otro día advierten que es un negocio ilícito. Hoy acusan al metrobús de no brindar un buen servicio, pero mañana lo tildan de empresa eficiente.

Se trata de funcionarios que al son de lo que tocan bailan. El último argumento es culpar al contrato con Mi Bus de las deficiencias en el servicio.

Un ministro sale del Gabinete para convertirse en defensor oficioso del metrobús y culpar de todo lo malo al gobierno anterior, cuando su responsabilidad es resolver la crisis y no escurrir el bulto.

Para resolver el problema que sufren los usuarios se nombra una comisión técnica de teóricos que en su vida han viajado en un autobús capitalino, salvo para efectos propagandísticos.

Se cuestiona la existencia de los busitos piratas cuando fue el propio mandatario Varela quien prometió legalizarlos como alimentadores de ruta.

Gente que viaja cómodamente en sus autos refrigerados les pide a humildes panameños que no viaje con los piratas y que se aguante hasta una hora para que llegue un metrobús o le ruegue a un taxista que lo lleve a casa. Hay que ser cara dura para hacer ese tipo de peticiones a un pueblo. ¿Por qué no intercambian de papeles para ver si luego piensan así?

Así, frente a esa incapacidad amanecen cada día los residentes de Panamá Este, San Miguelito y Panamá Oeste, expuestos hoy al bloqueo de calles de cooperativas de transporte y taxistas, pero mañana serán los piratas. En medio, un gobierno que no toma decisiones y más bien intenta complacer a todos y a nadie, pero al final no resuelve nada.