Despidos
Si hay una situación moral y políticamente censurable es el despido de empleados públicos basado en motivos meramente políticos, ya sea que no comulguen con el partido gobernante o que algún badulaque haya solicitado ese puesto para algún allegado.
Peor aún, resulta una acción manifiestamente abusiva que raya en el delito despedir a funcionarios que gozan de fuero electoral.
El opositor partido Cambio Democrático (CD) ha denunciado que se está despidiendo a empleados en la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), entre otros, que gozan del fuero en razón de su actividad política, perfectamente lícita y constitucional.
Asegura el partido opositor que han sido despedidos 200 funcionarios, tal conducta, de ser cierta, sería constitutiva de un delito de abuso de autoridad y extralimitación de funciones, por la que tendrán que responder ante la justicia ordinaria quienes incurran en estas conductas tipificadas en la ley como un delito genérico contra la administración pública.
El Tribunal Electoral debe tomar cartas en el asunto y no adoptar la política del avestruz, debe advertir enérgicamente que los funcionarios que gozan de fuero electoral no pueden ser despedidos, salvo por las causales que taxativamente consagra la ley.
El presidente de la República debe honrar su palabra, cuando prometió que nadie sería despedido del cargo por motivos políticos. De lo contrario, será más de lo mismo.
