Opinión - 15/8/14 - 11:57 PM

Despidos masivos

T rabajar en las entidades gubernamentales es un dilema si la cuestión política revanchista se vuelve extrema. Por más que un funcionario trate de poner de su

Carlos Christian Sánchez

T rabajar en las entidades gubernamentales es un dilema si la cuestión política revanchista se vuelve extrema. Por más que un funcionario trate de poner de su parte, para laborar por el bien de sus compatriotas, si cambia el gobierno y eres afiliado a un partido adversario, entonces estás condenado.

Por espacio de 24 años, durante los gobiernos de la actual democracia, la destitución masiva de funcionarios en la entrada de una nueva administración ha sido la tónica. Si eres del Partido Revolucionario Democrático (PRD), te botó el entonces presidente Guillermo Endara porque eras 'batallonero'.

Cuando Ernesto Pérez Balladares sube en 1994, lo mismo ocurre. A los entonces arnulfistas los destituyen. También sucedió en 1999, 2004 y 2009. El mismo ciclo de cambios para colocar allegados, familiares y fichas del partido político triunfador del comicio anterior.

Este año de cambio de mandato no ha sido la excepción. Al triunfar Juan Carlos Varela, sus seguidores del panameñismo han comenzado una ola de destituciones en todas las entidades, incluso violando normativas que protegen a los funcionarios. Pero la política y el revanchismo valen más.

Largas filas de personas, vinculadas al PRD, Cambio Democrático (CD) o al Molirena, pasan a las oficinas de recursos humanos, cual almas en pena o corderitos al matadero. Más desempleo, más odio al adversario, menos eficiencia en la cosa pública.

Hay una frase que repite mucho el célebre periodista “Fulele” Calvo: los carniceros de hoy serán las reses del mañana. Sabias palabras. Ya veremos en julio de 2019 a los panameñistas y seguidores del Partido Popular siendo despedidos por el nuevo gobierno.

Cambiemos esa mentalidad obtusa y politiquera. Dejen a los funcionarios eficientes en sus puestos. No sea que luego le despidan de igual manera como hiciste con los que reemplazaron años atrás. Como dicen, ojo por ojo, diente por diente...

Larga vida y prosperidad para todos. Saludos, amigos.