Opinión - 08/7/14 - 02:49 AM

El diamante panameño

E n las últimas semanas han surgido hechos que han provocado inconformidades, réplicas, comentarios favorables, desfavorables, divisiones políticas, renuncias, sentimiento de esperanza y euforia por el Mundial

yroquebert05@hotmail.com | Yadira Roquebert

E n las últimas semanas han surgido hechos que han provocado inconformidades, réplicas, comentarios favorables, desfavorables, divisiones políticas, renuncias, sentimiento de esperanza y euforia por el Mundial de Fútbol, entre otros.

Los panameños se han envuelto en esta vorágine de acontecimientos, y poco o nada es lo que queda para disfrutar los logros que alcanzan nuestros compatriotas, que son ejemplo de orgullo para todos los que vivimos en mi Panamá, el país de las oportunidades.

El deporte nacional, aliado de los padres de familia, se ha visto distinguido de la mano de un joven atleta colonense, criado en la comunidad de Pedro Miguel, cuya tenacidad y disciplina le hace brillar como el diamante, seduciendo a Europa.

Alonso Edward, velocista que el jueves pasado, en una frenética carrera, mostrando completa recuperación de los problemas que le aquejaron hace unos meses, ganó la prueba de los 200 metros planos, con una sorprendente marca de 19.84 segundos, en la séptima parada de la Liga Diamante en Lausana, Suiza, y superó al jamaiquino Yohan Blake, subcampeón olímpico, quien retornaba a las competencias y había sido motivo de promoción de la carrera.

En el extranjero difundieron la noticia; igual lo hicieron los periodistas deportivos nacionales, pero lamentablemente, los temas del momento evitaron un mayor despliegue del logro alcanzado por Edward, quien sorprendió a propios y extraños, pues a pesar de tener buenos tiempos, no estaba entre los favoritos, pues según expertos, había un fuera de apuestas.

Registran los medios que Edward desde que salió del partidor, no tuvo problemas para desarrollar su ritmo y aumentar la velocidad al mejor estilo de una locomotora, para enfrascarse en un "man to man" con los mejores, y llegar solo a la línea de meta para ganar categóricamente.

Es el segundo triunfo en la Liga de Diamante que se anota Alonso Edward en esta campaña; el primero fue en Roma; pero este es muy especial, pues bajó por segunda vez en su vida la barrera de los 20 segundos. Este panameño ruge como los grandes, está más veloz que nunca y listo para grandes retos. Su tenacidad, perseverancia y disciplina, lo posiciona como el segundo mejor del mundo. No creen que es motivo de orgullo?, entonces hablemos de hechos agradables, como el que nos regala ALONSO EDWARD, a quien bautizo desde hoy, como: “El Diamante Panameño”.