Opinión - 29/7/14 - 01:30 AM

El transporte

Redacción

Así como el 23 de octubre 2006 fue necesario que murieran calcinados una veintena de panameños para que el gobierno PRD de la época implementara unas tímidas reformas al sector transporte, que a la postre no sirvieron para nada, ahora —como consecuencia de la trágica muerte de una madre y su hijo a bordo de un bus pirata— la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) anuncia una serie de medidas para poner en cintura a estos transportistas piratas que operan sin Dios ni ley.

La gestión de gobierno no puede ser reactiva, al contrario, tiene que ser proactiva, no esperar que los acontecimientos se den para entonces tomar una decisión, sino adelantarse a los acontecimientos antes de que produzcan resultados nefastos.

La lentitud paquidérmica parece ser la tónica del nuevo gobierno, en temas tan sensibles como el aumento de la energía eléctrica y la creciente insatisfacción ante la falta de resultados del cacareado “control de precios de emergencias”.

Es por ello por lo que ahora tienen la bonita oportunidad de quedar bien con la población y los usuarios, tomando medidas enérgicas para proveer de un transporte decente y seguro a los miles de panameños que residen en el sector oeste de la ciudad y que diariamente pasan por una odisea para ir y venir de sus hogares a los centro de trabajo en la capital.

¡Ni un muerto o lesionado más por la falta de acción de la ATTT! Señores, actúen, que lo que está en juego es la vida humana.