Falsos
A l ser analizados viejos cuentos infantiles desde un punto de vista sociológico, encontramos algunos que promueven falsos valores. ¿Qué sentirá un niño al conocer ese cuento
A l ser analizados viejos cuentos infantiles desde un punto de vista sociológico, encontramos algunos que promueven falsos valores. ¿Qué sentirá un niño al conocer ese cuento en el que los padres por problemas económicos venden a sus hijos? ¿Y la burla que le hace un bellaco a un rey que se creía lo máximo? Menos mal que un niño en su inocencia descubre el fraude. Otro famoso engaño es el de la pobre joven que por un milagro se convierte en princesa para conquistar al guapo príncipe. Todo se descubre por un zapato... Varios de esos cuentos tienen algún contenido sensual y sexual. No crean que todo era bonito en ese bosque donde la chiquilla de rojo andaba sin control.
El lobo muy bien puede ser un maleante violador y ladrón. Nunca me ha convencido eso que una hermosa jovencita conviva con siete varones, aunque sean gente pequeña. Allí se puede detectar las burlas contra uno de ellos que parece discapacitado. ¿Cómo pudo una bella muchacha envenenada por una envidiosa mujer dormir por años en un bosque sin que le suceda algo? Menos mal que un tierno beso (sensual) de un apuesto príncipe la despierta. Otra jovencita conoce intimidades del reinado de su país que consideraba maravilloso. De inocente no tiene nada este clásico cuento. Se ridiculiza al reinado, especialmente al rey. La reina es la mala y es la que manda.
Llegando a Panamá revisen bien los contenidos de aquella cucaracha que luego de encontrar dinero decide casarse. Eso de que su pareja no será por amor sino por cómo hace en la noche, puede tener un sentido sexual. Con el modernismo en las telecomunicaciones casi ha desaparecido la actividad en la que los padres contaban esos viejos cuentos a sus hijos. Ya se han hecho investigaciones en universidades sobre los mensajes de series famosas de televisión. Lo más sencillo es encontrar un alto contenido de violencia en varios de esos "cuentos televisados". En segundos los malos y los buenos se disparan todo tipo de armas y se patean hasta más no poder.
Casi siempre los violentos son varones, aunque recordamos a unas chicas poderosas que acababan con los malos de manera violenta. Valores como el respeto a los padres, al estudio, a educadores, al trabajo honrado no son el pan de cada día en varios de esos programas. ¡Qué malo descubrir maldad en lo que creíamos eran inocentes cuentos para niños!
