Opinión - 12/8/14 - 03:54 AM

Gloria

Redacción

Cuatro décadas después de su exitosa carrera boxística, Roberto “Mano de Piedra” Durán, sigue dando glorias a Panamá. Su entrada al Salón de la Fama del boxeo, es un ejemplo digno de ponderación para un país como el nuestro ayuno de héroes y ejemplos para las nuevas generaciones.

Recordemos que Durán fue un niño pobre, nacido y criado en el corregimiento de El Chorrillo, que a fuerza de voluntad, disciplina, y enfocado hacia el logro de resultados pudo obtener cuatro coronas mundiales y ser un referente del boxeo mundial.

Durán no fue a la universidad a estudiar un máster en administración pública, pero su vida la ha administrado muy bien, es verdad que tuvo sus bajas, pero ahora, ya retirado, su gloria refulge como en los primeros días de su juventud, donde sus manos de piedra eran el terror de todos sus rivales.

Ese pueblo al que le dio victorias inconmensurables celebra como suya la exaltación de "El Cholo" al Salón de la Fama del Estado de Nevada y ve en este acto, un reconocimiento no solo a Roberto, sino a aquellos otros atletas como Pinkay, Carew, Saladino y otros que han dado lustre al nombre sagrado de Panamá.

Felicidades, Cholo. Panamá te agradece por dejar en alto el nombre de la Patria.