Opinión - 31/7/14 - 12:30 AM

Infantes

En los últimos días, Centroamérica ha sido noticia por causa de la emigración ilegal hacia los Estados Unidos de menores de los países de la región, los

Alfonso Zamora

En los últimos días, Centroamérica ha sido noticia por causa de la emigración ilegal hacia los Estados Unidos de menores de los países de la región, los cuales cruzan la frontera llevados por los denominados coyotes, que aprovechan la desesperación de sus padres que, en algunos casos, ya se encuentran en la nación del Norte.

La mayor parte de los niños que emigran hacia Estados Unidos son oriundos de El Salvador, Honduras y Guatemala, donde existe un elevado nivel de violencia por la presencia de innumerables pandillas. En los últimos meses, más de 50,000 menores han recorrido esta ruta llena de muerte, violaciones, torturas y narcotráfico.

Esta situación ha hecho reunirse a los presidentes de Estados Unidos, El Salvador, Honduras y Guatemala con el fin de buscar una solución.

Algo similar ocurre en España, puerta de entrada a Europa para miles de emigrantes africanos que viajan con sus hijos en búsqueda de un mejor futuro, a costa de enfrentar todos los riesgos del cruce marino y la retención en las costas.

En nuestra región, la causa de este éxodo hacia tierras de promisión, es la pésima distribución de la riqueza y los abusos de los políticos.

En Panamá, a pesar de existir una legislación de la familia, hay 410,000 hijos e hijas de madres solteras, cuyos padres se mueven en los sectores marginales y no aportan nada para su sustento y hasta se olvidan de que los trajeron al mundo.

No podemos dejar de comparar el problema de la emigración de infantes de la región centroamericana con el caso de nuestros pequeños que vienen al mundo en situaciones desventajosas debido a la ausencia de uno de sus progenitores, en particular el padre.

Sin embargo, en Panamá se alivian estas situaciones con los subsidios sociales que han tenido un gran impacto en la vida de este segmento de la población y base de la sociedad futura.