Infiernillo político
B ueno, bueno, la contaminación del río La Villa ha evidenciado dos peligrosos fenómenos: la manipulación sensacionalista mediática en búsqueda de “raiting o circulación” y la falta
B ueno, bueno, la contaminación del río La Villa ha evidenciado dos peligrosos fenómenos: la manipulación sensacionalista mediática en búsqueda de “raiting o circulación” y la falta de confiabilidad en las autoridades por parte del público, al punto que la Conferencia Episcopal Panameña, en su análisis de la situación del país, le pide al gobierno recuperar la confianza de las instituciones.
Por cierto que la explotación mediática del hecho sembró el terror en las comunidades de ingerir agua de los grifos, proveniente de la potabilizadora, luego de que el propio gobierno lo prohibió alegando que podía afectarle su salud.
De paso, no se informó que efectos nocivos por beber el agua contaminada se producen y no en casos letales, solo por un prolongado consumo. Cosa que no se dio.
Basta con recordar que en el año 1999, en Pesé, se dio un cuantioso derrame de atrazina, pero como no se especuló sobre el asunto, transcurrió sin mayores problemas.
Esto nos lleva a la capacidad de los medios de comunicación, especialmente la televisión, de cambiar actitudes, con un bombardeo constante y apabullante sobre la opinión pública, en cuanto a un determinado acontecimiento, en su afán de acaparar la atención y sobresalir ante la competencia.
Porque el receptor no sustituye el medio, más bien se adhiere a él, sin evaluar que este le confiere una determinada importancia convirtiéndolo en vital para quien recibe el mensaje.
Las personas por lo general no tiene la capacidad para conocer los hechos de la propia fuente generadora por lo cual dependen casi exclusivamente de los medios de comunicación social a los que confieren estatus de credibilidad dado que el medio recoge selectivamente los acontecimientos y les concede prioridad y relevancia haciéndolo importante en el conocimiento del receptor.
Indudablemente, los medios contribuyen a la socialización del individuo y de esa manera, lo convierte en una masa dócil y creyente que reacciona a esas motivaciones.
Pero así como pueden ayudar a concientizar a la población, también pueden afectar sus convicciones, como en este caso del río La Villa, en donde independientemente de la declaración de las autoridades y los técnicos de reducirse la contaminación de la fuente principal del agua potable de la región azuerense mantienen la duda sobre la credibilidad de las mismas aun siendo divulgadas por los mismos medios.
El genial Shakespeare escribió: la desconfianza es un enemigo que nos priva, sin razón, de hacer muchas cosas buenas.
Bueno, eso es todo por hoy, pero tranquilos que el próximo jueves habrá más.
