Opinión - 14/8/14 - 03:54 AM

Infiernillo político

Bueno, bueno, no tengo el placer de conocer al presidente Varela, a quien solo he visto un par de ocasiones. Por cierto, la primera vez fue en

Ramón Jiménez Vélez

Bueno, bueno, no tengo el placer de conocer al presidente Varela, a quien solo he visto un par de ocasiones. Por cierto, la primera vez fue en la terraza del hotel Miramar, donde lo acompañaban algunos copartidarios, entre ellos su ministro de Gabinete, Alcibiades Vásquez, un panameñista raizal, honesto, trabajador y cumplido.

De paso, la segunda vez fue en un programa de KW Continente donde parecía un político justo, balanceado, correcto y caballeroso, que espero siga siendo el hoy sentado en la silla presidencial.

Sin embargo, en su administración ha ejecutado algunas acciones que resultan controversiales, hasta cierto punto conflictivas.

Tomando por ejemplo la designación en el MOP de un ministro a quien se le señala el haberse nacionalizado norteamericano, país del cual vino para hacerse cargo de la cartera.

El citado ministro solo se aprecia de decir que nació en Chitré y por lo tanto es “de donde uno”, pero no aclara si se nacionalizó norteamericano o no.

Esto es lo cuestionable.

Repite aquel caso del exalcalde Vallarino, a quien un fallo de la Corte Suprema de Justicia sentenció no podía dársele la ciudadanía con carácter retroactivo al tiempo de elegirlo alcalde. Otro punto haber pretendido designar de director de Aseo, quien no cumple el requisito legal de la edad.

La posición oficial es que se ha tratado de una tontería, pero esa es la ley.

Finalmente nombraron a uno que reúne los requisitos.

También está la dirección de Ampyme.

Para el cargo debe haber cumplido un periodo en labores de pequeñas, medianas o microempresas y no lo cumple, según se denunció.

El hecho de haber nacido en El Salvador no es impedimento, pues ella optó por la nacionalidad panameña. Pero el requisito legal de la experiencia sí se lo impide. Mas ella sigue en el cargo.

Incluso se ha hablado de designación de familiares en cargos que generan conflicto de intereses.

Sin embargo, nada sucede.

En lo que sí actuó inteligentemente fue en el caso del intento del diputado González para forzar la Constitución y darle al PRD la mayoría legislativa y así tener un instrumento de presión hacia el Ejecutivo. Expresó su desacuerdo.

El mandatario se dio cuenta del rechazo generalizado a las pretensiones de sus socios del pacto de gobernabilidad, era solo favorable al PRD y esa reforma electoral podría debilitar al Ejecutivo.

El comediógrafo Publio Terencio planteó: “Cuando no se puede lo que se quiere, hay que querer lo que se puede”.

Bueno, eso es todo por hoy, pero tranquilos que el próximo jueves habrá más.