Opinión - 03/6/17 - 12:00 AM

La viga en tu ojo

Por: Carlos Christian Sánchez Columnista -

La corrupción nace en el sector privado. Cuando se incursiona en política, los flamantes donantes de campaña apuestan a quienes tienen las mejores opciones de triunfo en las elecciones presidenciales. Claro que en 2014, como en el “Jackpot”, varios empresarios civilistas y evasores de impuestos hicieron fiesta al ganar el candidato sumiso que defendería sus intereses desde San Felipe.

Esos donantes de campaña, que también son dueños de diarios en la 12 de Octubre y una televisora en la Tumba Muerto, vendieron la supuesta “decencia y transparencia” para demonizar al gobierno anterior, sobre todo las obras que hizo para beneficio del pueblo panameño. Ahora, ante el inminente descalabro político en la presente administración varelista, salen a tirar plomo, dizque simulando “independencia” y “objetividad”. Por supuesto, nadie le cree a ellos. Los denominados “MOTTIN”.

Este mes de junio sale a la palestra el asunto de la posibilidad de entablar un “acuerdo” entre las autoridades panameñas y la empresa brasileña investigada por cuestiones irregulares en varios países, incluyendo el nuestro. Cuando la opinión pública espera que este tema se resuelva, aún no se concreta el pacto deseado, quizás por no revelar nombres de aliados políticos del gobierno de turno. Mientras tanto, las plazas laborales de más de 13 mil panameños están en riesgo, al igual que las inversiones realizadas por los cariocas desde 2006.

La Línea 2 del Metro de Panamá, la terminal 2 del Aeropuerto Internacional de Tocumen, la Renovación Urbana de Colón, la ampliación de aceras en la capital, la ampliación de la carretera Interamericana, tramo David – Santiago son proyectos nacionales que beneficiarán a miles de ciudadanos. Resulta sospechoso que desde los medios del “MOTTIN” mantengan la constante de morbo noticioso para vender la idea de reemplazar a la desarrolladora de las obras en ciernes, con una “segunda opción” que todo el mundo sabe son consorcios de dudosa procedencia.

¿Por qué La Prensa, Mi Diario y TVN no investigan las irregularidades detrás de la polémica ampliación canalera y los insistentes reclamos de la constructora SACYR, que reclama hasta 5,000 millones de dólares, gracias a las adendas que nos metieron de goles en el “Administration Building”? Si hablamos de empresas en malos pasos, ¿cuál es el miedo a ver los chanchullos de la empresa tica bendecida por el varelismo, la de los españolitos y los chinitos? ¿Acaso no ven la viga que tienen en el ojo, en vez de la paja en el ajeno?

No juguemos con fuego, solo por reemplazar una empresa que cumple al 100% la entrega de obras desde 2006, para ubicar los negociados de “terceros”. Que vengan los “acuerdos” para saber la verdad y que paguen quienes deban algo con la justicia. Pero no dejemos a Panamá en ascuas, con el fin de favorecer intereses oscuros detrás del poder.

Ojo al Cristo que viene, diría el otro. Larga vida y prosperidad para todos. Saludos, amigos...