Legado ambiental
Hace unos años me llamó a la oficina en la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (Ancon), en el cerro Ancón en la capital panameña,
Hace unos años me llamó a la oficina en la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (Ancon), en el cerro Ancón en la capital panameña, una mamá para preguntarme si le podíamos facilitar material educativo sobre el tema ambiental, porque a su hija pequeña le gustaba mucho todo lo ecológico o verde, y quería celebrarle a ella su próximo cumpleaños con ese tema.
Me puse en la tarea de buscar todo el material que pudiese servir a la señora para compartir o entregar en la fiesta a la niña y los otros niños invitados, para lo cual fue muy útil el apoyo de que me dio la dirección de Educación Ambiental de Ancon, y que además de folletos, tenía libros para colorear y otros materiales.
Fue increíblemente positiva la sensación que tuve cuando le entregué el material a la mamá que llegó hasta Ancon, y que se fue convencida de festejarle un muy feliz y educativo cumpleaños, para la vida, a su hija.
Quizás no lo pensé mucho en principio, pero fue inspirador ese momento y que guardé en mi memoria, y que ahora recuerdo como una señal de la importancia de educar en el tema ambiental a nuestros hijos desde sus primeros años.
Estoy seguro de que los padres tenemos la obligación de hablarle a los hijos desde muy pequeños y con claridad sobre la importancia de cuidar el ambiente, y los riesgos que corremos si no lo hacemos, en especial en un país como Panamá, con tan rico patrimonio natural, pero también amenazas en medio del afán del crecimiento económico.
Reconozco que es necesario el crecimiento económico para el desarrollo de los países y ayudar a reducir la pobreza, pero ello no puede ser a cualquier costo, porque se debe primero saber qué crecimiento se quiere tener y asegurar que ese crecimiento, además de ser consultado y planificado, sea sostenible y no a costa de la destrucción de los recursos naturales.
