Memoria
El mes de mayo de 1958 del siglo pasado, nunca se ha borrado de nuestra memoria por los diferentes hechos patrióticos y de sangre que ocurrieron. Comenzó con la "siembra de banderas" realizada por universitarios en la Zona del Canal. De allí surgieron diferentes luchas por conseguir que nuestra bandera estuviera en la Zona del Canal, que años después desencadenaron los sucesos de la matanza de panameños por norteamericanos en el año 64. Todo ese mes de mayo de hace más de cincuenta años se caracterizó por luchas estudiantiles contra la policía.
Como si fuera ayer recuerdo a compañeros estudiantes que en el parque de la Catedral le tirábamos piedras a la policía. Ellos respondían con granadas de gases lacrimógenos y perdigones. Una de estas granadas mató a un estudiante, siendo el primer mártir del movimiento estudiantil panameño. Se estaba organizando la Federación de Estudiantes de Panamá. Y en las calles pedíamos más escuelas y menos cuarteles. El Instituto Nacional, Nido de Águilas, era refugio de estudiantes del interior, la capital y universitarios. Al circular el rumor que sería tomado por la policía, un grupo se quedó varias noches cuidándolo. A mis 17 años estuve algunas noches con un revólver en la mano en una ventana, dispuesto a defender nuestra Alma Mater.
Todavía recuerdo las bombas de dinamita que tiraban unos provocadores del gobierno dentro del patio del Instituto. Al estallar remecían las enormes paredes del colegio y confieso que nos daba miedo. Una mañana un grupo de "francotiradores" disparó centenares de tiros contra el Nido de Águilas, después de mi salida, hiriendo a un número desconocido de jóvenes. Por los alrededores estallaron disturbios y murieron personas. Nuestros historiadores no han profundizado en estos hechos que dieron lugar al "Pacto de la Colina" logrado en la Universidad y que buscaba disminuir el poder de los militares en los gobiernos.
Respecto a los muertos, existen varias versiones. Cuando hace años revisé los periódicos de la época en la Biblioteca Nacional, encontré que varios habían sido cortados y daban versiones distintas. El escritor Ríos publicó una vez que los muertos habían llegado a treinta. La fachada del Instituto por años estuvo llena de decenas de huecos de balas. Vi los destrozos que causaron las balas en paredes internas de los servicios del Instituto. Lamentablemente que yo sepa no existe un monumento en recordación de ese mes de mayo tan especial.
