Opinión - 25/7/14 - 11:22 PM

Mentir en pareja

La gravedad de la mentira radica en el hecho de que mina la fe que habíamos mantenido en el otro. La presencia de algún pequeño

José Jiménez Ruiz

La gravedad de la mentira radica en el hecho de que mina la fe que habíamos mantenido en el otro.

La presencia de algún pequeño embuste es inevitable en una vida compartida a lo largo de muchos años. No faltan ocasiones en que uno es consciente de haber incurrido en un error que despierta en él o ella amargos sentimientos de confusión y autocensura. Sin embargo, considera innecesario revelárselo a la pareja, no con ánimo doloso de mantenerlo al margen de la propia vida, sino con el propósito honesto y la determinación sincera de evitarle sufrimientos o ahorrarle dolores para los que no dispone de analgésico adecuado.

La sinceridad, pues, no nos obliga a compartirlo absolutamente todo. Los seres humanos tenemos derecho a preservar algunas parcelas de nuestro mundo íntimo.

Nada tiene que ver lo dicho con hacer de la falsedad un estilo y de la mentira un hábito o un instrumento de manipulación. La mentira sistemática en cuestiones centrales de la vida de una pareja es un cáncer silencioso que, acampado en el corazón de una relación, produce efectos letales.

A lo largo de los años de trabajar con parejas he podido comprobar los efectos corrosivos del engaño. Las heridas que este deja en el alma no son fáciles de sanar. Por eso no es infrecuente que quien se siente engañado prefiera, en ocasiones, no darse por aludido y tienda a refugiarse en una burbuja de simulación y fingimiento. Le es tan doloroso y daña tanto su propia autoestima el descubrimiento de que ha sido traicionada su natural ingenuidad y su buena fe que opta por vivir como si eso no fuera cierto, aunque tenga que pagar el alto precio de no poder eludir la conciencia de su propia estupidez.

Así parecen ser las cosas. No es un objetivo irrelevante cimentar las relaciones de pareja sobre la base de la confianza y la sinceridad. Ni siquiera creo que estas sean posibles en su ausencia.